Andrés Couve: ¿Quién es el nuevo ministro de Ciencia y Tecnología y cuáles son sus definiciones?

Andrés Couve: ¿Quién es el nuevo ministro de Ciencia y Tecnología y cuáles son sus definiciones?

El biólogo de 49 años, Andrés Couve, ha dejado rastros en los medios de comunicación sobre lo que es su pensamiento en el ámbito de la ciencia.

Andrés Couve Correa es el nuevo ministro de Ciencia, Tecnología, Innovación y Conocimiento, nombrado este lunes 17 de diciembre por el presidente Sebastián Piñera. 

Couve es biólogo y neurocientífico, director del Instituto Milenio de Neurociencias, donde hace trabajos y estudios sobre la organización estructural y funcional del cerebro.

Es director Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica (BNI), y tiene un post doctorado (1997-2003) de University College de Londres, y un doctorado (1992-1997) de la Mount Sinai School of Medicine, de New York.

El Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación fue aprobado en mayo pasado en el Congreso y su misión es estructurar, impulsar, coordinar y promover "las actividades de ciencia, humanidades y desarrollo tecnológico en todas sus etapas, a fin de contribuir al desarrollo sustentable y al bienestar social".

Andrés Couve

Las definiciones del nuevo ministro Andrés Couve:

El primer ministro de Ciencia y Tecnología ya había dado algunas definiciones acerca de la ciencia y su visión de lo que pasa en Chile.

Veamos algunas de sus frases:

  • "La ley del Ministerio de Ciencias es un primer paso. Pero si creemos que ello va a solucionar los problemas, nos llevaremos una decepción"
  • Si no ocurre un cambio de mentalidad hacia la ciencia, la manera de hacer las cosas no cambiará mucho respecto a la época de la colonia.
  • Hay que fortalecer los lugares donde se hace la investigación.
  • Con un grupo de académicos de ciencias naturales, sociales y humanidades hicimos una revisión del proyecto como si analizáramos críticamente un artículo científico. Un análisis no gremial, pensando en el impacto que tendría en el país. Y llegamos a la conclusión de que había que hacerle algunas modificaciones sustanciales. Pero ahí empecé a encontrarme con un pared.
  • ¿Qué sugirió esa revisión crítica? Varias cosas. Por ejemplo, que además de faltar vinculación con el sector privado, faltaba también con el sistema educacional y con el mundo cultural. Vinculación de la ciencia con otros quehaceres. Nuestras propuestas tenían que ver con cómo hacer que este ministerio articule muchos quehaceres para producir descubrimientos en ellos y aplicarlos en todas las áreas.
  • Los últimos gobiernos, incluyendo el anterior de Piñera, no han demostrado voluntad política para incorporar a la ciencia en la visión de desarrollo del país. Y los científicos no hemos sido capaces de plantear por qué es importante esta cuestión. Hablamos del financiamiento, pero ¿dónde encuentras la posición de la comunidad científica sobre por qué esto será un elemento de desarrollo para el país? El desarrollo no es el último paper que sacaste de tu especialidad. Los científicos no hemos hecho una introspección para ver cómo podemos contribuir al desarrollo.
  • Tienes a un ministro, un subsecretario y una agencia, que va a ser Conicyt con algo más de recursos. Con eso no le entregas a esta nueva institucionalidad muchas más capacidades que las que tiene hoy. Como mínimo debería tener más de una agencia: una dedicada a investigación, otra a innovación y otra a capital humano. Y el otro gran tema es el financiamiento del ministerio en sí mismo. Los recursos  que tiene hoy no son suficientes para tener  una buena oficina.
  • La primera batalla va a ser entusiasmar al gobierno con que esto es una gran oportunidad para el país. Si a un científico  no le gusta hablar de la utilidad de su investigación es un problema del científico. Si no estás preparado para responder eso, no estás preparado para recibir fondos públicos, que son de todos los chilenos. Yo reflexiono mucho sobre por qué hago lo que hago, por qué estoy tranquilo gastando fondos públicos, aunque de mi laboratorio no salga ninguna patente, ni genere empleo.
  • En las encuestas el científico todavía es un profesional muy valorado, pero a la vez hay una desconexión respecto a quiénes hacen ciencia, en dónde se hace, cómo son los que la hacen. Es paradójico, el científico está bien evaluado pero nadie sabe qué hace. Cuando digo que el ministro tiene que inspirar, no quiero que salga a contar cuánto se demora la luz en llegar a la Tierra, sino que demostremos un quehacer que puede ser relevante para el desarrollo social.
  • Si el ministerio va a ser un púlpito para que los científicos hablen desde un altar, yo me opongo.
Andrés Couve