Sacaron un riñón, lo pusieron en un dron y lo echaron a volar

Sacaron un riñón, lo pusieron en un dron y lo echaron a volar

Y en el futuro podría ser cosa de vida o muerte.

El trasplante de órganos pende de muchísimos factores. Para muchos pacientes recibir uno oportunamente (como un riñón)  puede ser cosa de vida o muerte.  Ahora un grupo de científicos está estudiando la forma más eficiente de transportarlos. Curiosamente, han encontrado que usar un dron puede ser verdaderamente relevante.

El grupo de expertos de la Universidad de Maryland realizó un estudio donde probaron las capacidades de los drones para llevar órganos a lugares concretos en caso de necesidad. En síntesis, lo que hicieron fue tomar un riñón humano y transportarlo con el dron; para no privar a pacientes, hicieron la prueba con uno que no era apto para trasplante.

Pusieron el riñón en un recipiente especial e incluyeron un dispositivo que controla la temperatura, la altitud, la presión barométrica, la vibración y la ubicación. El equipo fue montado en un dron DJI Matrice 600 Pro (sí, el mismo modelo que usaron en el atentado de Venezuela) y lo echaron a volar. El dron viajó 4.8 kilómetros y durante el vuelo se logró mantener las condiciones apropiadas del órgano.

Los investigadores tomaron biopsias del riñón antes y después de vuelo, y el órgano logró mantener una temperatura segura, no mostrando signos de cambios estructurales: concluyeron que el vuelo no afectó los resultados de la biopsia, según un informe de CNET.

Por increíble que parezca, el estudio incluso mostró que el riñón experimentó menos vibraciones de las que hubiese tenido viajando en un avión de ala fija. Esto significa que podría ser vital en situaciones de emergencias a futuro.