Jugar Fútbol Americano cambia la estructura de tu cerebro y podría no ser positivo

Jugar Fútbol Americano cambia la estructura de tu cerebro y podría no ser positivo

Demasiados golpes en la cabeza podrían pasar la cuenta a largo plazo.

Investigadores de la UC Berkeley, la Universidad de Duke y la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, acaban de presentar un estudio donde evidencian que jugar fútbol americano puede tener efectos en el desarrollo del cerebro, si se practica a temprana edad.

Los expertos utilizaron un tipo de resonancia magnética (IRM) para realizar escaneos cerebrales a 16 jugadores de 15 a 17 años, antes y después de una temporada de fútbol americano. Demostraron que una temporada de fútbol en la escuela puede ser suficiente para causar cambios microscópicos en la estructura del cerebro.

¿Tanto así? Efectivamente, se encontró cambios en la estructura de la materia gris en la parte frontal y posterior del cerebro, donde es más probable que ocurran los impactos, así como cambios en las estructuras que se encuentran en el interior del cerebro.

A pesar de que todos los participantes usaron cascos y ninguno recibió impactos en la cabeza lo suficientemente graves como para constituir una conmoción cerebral, los cambios de igual forma se originaron. Chunlei Liu, del Instituto de Neurociencias Wills en UC Berkeley, dijo lo siguiente en el portal de su universidad:

Se está volviendo bastante claro que los impactos repetitivos en la cabeza, incluso durante un corto período de tiempo, pueden causar cambios en el cerebro. En este período (edad de los sujetos de estudio) el cerebro aún se está desarrollando, por lo que hay muchos procesos biológicos críticos en marcha, y se desconoce cómo estos cambios que observamos pueden afectar la forma en que el cerebro madura y se desarrolla.

La evidencia muestra que los golpes repetidos en el cráneo, como los acumulados mientras se practica el hockey, el fútbol americano u otros deportes, puede provocar un deterioro cognitivo a largo plazo y un mayor riesgo de trastornos neurológicos.

Aunque el estudio no analizó las consecuencias de los cambios observados, hay evidencia que sugiere que tales cambios serían perjudiciales a largo plazo.

Por ejemplo, investigadores han encontrado que un número alarmante de soldados retirados y jugadores de fútbol americano universitarios y profesionales muestran signos de una enfermedad neurodegenerativa recientemente identificada como encefalopatía traumática crónica (CTE). Se cree que el CTE causa trastornos del estado de ánimo, deterioro cognitivo y, finalmente, deterioro motor a medida que el paciente envejece

Alarmante o no, la vida extremadamente sedentaria también es algo negativo para la salud. De hecho, hacer ejercicio ayuda a la neuroplasticidad. Ve esta nota.