El agua de la Tierra podría haber venido de un lugar diferente del que creíamos

El agua de la Tierra podría haber venido de un lugar diferente del que creíamos

Según los científicos, hallazgos hechos bajo el manto de la Tierra indicarían que parte del agua del planeta provendría de una nebulosa protosolar.

Cuando observamos el agua presente en los océanos de la Tierra rara vez nos preguntamos de dónde surgió. Para nosotros incluso como especie siempre ha estado allí y la asumimos como algo exclusivo de nuestro planeta.

No obstante, lo cierto es que el agua líquida no acompañó a la Tierra en los 4.543 millones de años de su existencia. Al principio esta solo era una esfera rocosa y volcánica que comenzó a tener el líquido en determinado momento. Gracias a eso se pudo comenzar la existencia vida.

¿Pero de dónde salió esa agua? Las primeras teorías hablan de material transportado por asteroides. El choque de estos con el protoplaneta habría traído gases como el hidrógeno, elemento importante para el tan necesario compuesto.

Pero una investigación reciente refuta solo parcialmente esta teoría. Publicado en Journal of Geophysical Research: Planets, el documento sostiene que efectivamente gran parte del agua presente en la Tierra viene de los asteroides pero que no toda. Al parecer, una parte provendría de la ancestral nebulosa protosolar.

El agua de la Tierra podría haber venido de un lugar diferente del que creíamos

El nacimiento del sistema solar

Ya en el siglo XVIII Immanuel Kant hipotizó por primera vez la existencia de la nebulosa protosolar. Desde entonces se ha hablado de ella como una nube de gas y polvo del que surgió el sistema solar. A partir de violentas fuerzas gravedad y condensación, se dio el nacimiento de las estrellas y los planetas.

Hasta la fecha, muchos científicos han apoyado la teoría de que toda el agua de la Tierra provino de asteroides. Esto debido a la proporción de deuterio, un isótopo del hidrógeno más pesado que el hidrógeno normal encontrado en muestras de asteroides y océanos.

La hipótesis señala que dicha nebulosa solar seguía girando alrededor del sol durante el proceso de creación de la Tierra. En ese momento, nuestro mundo solo era una roca con cierta gravedad que atraía golpes de numerosos asteroides cargados de agua. Al parecer no solo habría provocado eso, sino también la atracción del material presente dentro de la nebulosa solar.

Así, elementos como el hidrógeno y gases nobles fueron atraídos a la cubierta de magma. Allí crearon una atmósfera primitiva del planeta. Mientras tanto, el hidrógeno nebular fue atraído al hierro fundido y se fundió en el océano de magma.

El agua de la Tierra podría haber venido de un lugar diferente del que creíamos

¿Cómo llegaron a esto?

Los científicos tomaron muestras de hidrógeno proveniente de las profundidades subterráneas entre el núcleo y el manto de la Tierra y las compararon con muestras de los océanos. De esta forma se dieron cuenta que las primeras tenían menos deuterio que las segundas. En otras palabras, el hidrógeno encontrado en las profundidades no venían de los asteroides. Además, se encontraron niveles de gases nobles como el helio y el neón.

Describieron que por medio de un fenómeno llamado fraccionamiento isotópico, el hidrógeno fue atraído hacia el centro de la Tierra. Esto se dio gracias a que el elemento fue atraído por el hierro presente en el núcleo. Como resultado hubo más concentración de hidrógeno en los océanos que en las profundidades.

Calcularon que el agua proveniente de los asteroides representa a la mayoría del planeta. Sin embargo, la que es proveniente de la nebulosa solar sería un 2% del total existente.

Los autores dicen que su estudio ofrece nuevas perspectivas sobre el desarrollo de otros planetas. Además, esto da esperanzas para poder encontrar agua líquida en planetas de otros sistemas solares distintos. Y quién sabe, a lo mejor vida.

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