Habla Mister H, el hacker chileno defendido por The Shadow Brokers

Habla Mister H, el hacker chileno defendido por The Shadow Brokers

Contó su vida en el país, su paso por Buenos Aires y colaboración con la CIA en el extranjero.

La noticia sobre el grupo The Shadow Brokers, pidiendo la liberación de un hacker chileno, inundó la prensa local tras filtrarse una base de datos con miles de tarjetas bancarias. Nadie sabía quien era, hasta ahora.

Hace algunos días les contábamos que Michael Hudson Gómez, un hombre de 35 años que, según él, colabora con los servicios clandestinos de la CIA (NCS), había sido finalmente puesto en libertad en Italia. Esta es su historia.

El ex alumno de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, se declara un hacker autodidacta y es originario de Viña del Mar. Su familia lo recuerda como un tipo ágil. Por eso, su confusión creció cuando les habló de un viaje en Rusia, justo en el marco de un atentato. Incluso pensaron que estaba desaparecido y dejaron constancia en el Ministerio de Relaciones Internacionales ¿Era Hudson un agente?

La historia de Hudson parte en dicha ciudad. Según contó a El Mercurio, desertó de varias carreras, como Ingeniería Biomédica en la UV, de la Fuerza Aérea, de Ingeniería Informática y de la Legión Extranjera en Francia. Entró a estudiar medicina en la Universidad del Mar, donde comenzó a ganar reputación en medio de la crisis de la casa de estudios: “No solo viví la crisis de esa universidad, sino que me puse medio anárquico y la hackié”

Eso fue el 29 en mayo del 2008. En la pantalla de inicio del sitio web de la universidad apareció una foto con dos lineas de cocaína. Efectivamente, hubo un denuncia del subdirector del departamento de Medicina a la PDI, aunque no se sabría hasta dos años después.

En Buenos Aires dijo que hackeo el sistema de la aerolinea LAN para obtener millas y no pagar, cuestión que confesó a la Brigada de Cibercrimen. “Yo no tengo nada que ver con ataques phishing: no le robaba millas a un cliente mediante engaño, sino que hubo un problema en los servidores, al cual burlé”. Ese problema no se sabría oficialmente hasta mayo de 2010.

Tras "prestar un servicio" vulnerando una cuenta de Gmail en 2009 durante un viaje en Viña del Mar, todo salió mal. No porque no haya vulnerado el correo, sino porque lo denunciaron y quedó con firma mensual en la policía. Sus días de anonimato quedaron en el pasado y comenzó a colaborar, paradójicamente, con la policía de forma extraoficial.

Tras estar tres veces en el Black Hat y dos en Defcon de Las Vegas, fue suspendido de la UBA por falsear una asistencia, por lo que se dedicó con más tiempo a la informática. Por ese entonces lo contactó una compañía de ciberseguridad fundada por Jay Kaplan y Mark Kuhr, ex agentes de la NSA.

Tras ese vínculo, le pidieron viajar a Rusia a impedir un atentado terrorista en una iglesia de San Petersburgo. Ahí lo comenzaron a llamar Mister H y se inició la historia que lo tiene hoy como el centro de la operación que terminó con miles de tarjetas bancarias filtradas.

¿Qué pasó realmente en Italia?

En rusia, el asunto es de película. Según contó, el apodo fue puesto por la CIA, al momento de ser enviado junto con tres personas más al país. El atentado supuestamente tenía como responsables a ISIS. Habiendo logrado recopilar información, contribuyeron a frustrarlo. Pero ¿en qué momento llega a Italia?

En sus palabras, la segunda misión que tenía era viajar a Italia y seguirle la pista a un ciudadano inglés que presuntamente financiaba con criptomonedas a los terroristas.  "Buscaba sacarle información, pero todo salió mal", dijo al mismo medio:

Accedimos remotamente al computador del hotel, se desactivaron las cámaras, se desbloquearon las puertas de las habitaciones, entré a la pieza de la persona, conecté el dispositivo en el celular, pero él se dio vuelta, me vio y quedó la cagada. Gritaba que no quería que le robara y me lanzó 185 euros. Salí de la habitación y a los siete minutos llegó la policía. Di un falso testimonio de que a mi también me habían robado. Me soltaron como a las 10 de la noche, (cuando The Shadow Brokers comenzó a pedir su liberación).

Hudson dijo que no supo nada de los The Shadow Brokers. “A ellos los conocí cuando no eran criminales. Agradezco que me hayan dado una ayuda, pero no me gustó que afectaran a una parte crítica de los chilenos. No estoy de acuerdo en lo absoluto con eso y si puedo ayudar para prevenir este tipo de cosas, lo voy a hacer”.