OJO Ley Arbolito: Antiguo estudio ya decía que el Plátano Oriental NO existe en Chile

OJO Ley Arbolito: Antiguo estudio ya decía que el Plátano Oriental NO existe en Chile

Hace un año un estudio de la Universidad Católica derrumbó uno de los principales mitos que existen en torno al Plátano Oriental en Chile.

El Plátano Oriental está en la guillotina y en la discusión pública en Chile por estos días, ya que la gran cantidad de polen que suelta, y las consiguientes alergias que provoca en la gente en primavera, lo estaría condenando con la "Ley Arbolito".

Esta ley establece que no se podrían plantar nuevas especies de este árbol en el futuro.

Sin embargo, lo que la gente y los legisladores no saben, es que el Plátano Oriental no existe en nuestro país, ya que el estudio "Análisis de Diversidad Taxonómica Arbórea en Santiago", de la Universidad Católica explicó el origen de este ser vivo tan presente en las calles de las ciudades chilenas.

Plátano Oriental

Las investigadoras Paulina Fernández y Claudio Guevara  sostuvieron en enero de 2017 a El Mercurio de qué tipo de árbol estamos hablando en realidad y que el que conocemos se polinizó de forma involuntaria en un laboratorio de Londres en el siglo 17.

"No es rigurosamente un plátano oriental lo que tenemos en Santiago, sino que es una especie que proviene de la cruza de Platanus occidentalis con Platanus orientalis . Es el hispánico"

La investigación señala que, "todos los híbridos son distintos. Uno puede tener menos frutos, parecidos al Platanus orientalis , y justo el híbrido de al lado tiene la corteza mucho más parecida al Occidentalis . El híbrido tiene esa plasticidad de que puede tomar caracteres más de una línea que de otra, entonces eso también abre una bonita posibilidad de ir buscando en este híbrido características que sean las mejores, por ejemplo, a nivel urbano".

Por otro lado, en esa misma entrevista, la inmunóloga de Clínica Santa María, Paula Duarte, comentó que este plátano híbrido se puede modificar para disminuir la cantidad de polen y reducir la alergia.

"Evidentemente que si tenemos menos cantidad de polen circulante baja la carga alergénica y, por lo tanto, debería disminuir la sensibilización".