Samsung presento en Chile The Frame, su televisor que se convierte en cuadro

Samsung presento en Chile The Frame, su televisor que se convierte en cuadro

Si te gusta el arte, todo tipo de arte, este televisor -que por cierto es 4K HDR y toda esa parafernalia- es para ti.

Si eres fanático de la estética y el arte, o quizá la pintura, o la decoración de interiores a ese punto donde tu casa podría estar en un programa de Netflix, la coreana Samsung pensó y diseñó un televisor para hacerte feliz.

Se llama The Frame porque a simple vista es precisamente eso. Nada más que un cuadro con una pintura de tu elección -o una rotación de ellas- y que cuando lo prendes, es un televisor de 55″ 4K con HDR.

Cuando el televisor está apagado, gracias a su montura y sus marcos magnéticos intercambiables, es idéntico a un cuadro. La tecnología detrás es más sencilla de lo que uno cree: un sensor de luminosidad detecta cuánta luz incide en la pantalla y adapta el brillo y la tonalidad de color para situaciones de luz cambiante, como el living de tu casa.

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También cuenta con un sensor de movimiento, ya que el Art Mode gasta alrededor de un 30% de la energía del televisor encendido y por lo tanto se apaga si no hay nadie viéndolo.

The Frame cuenta con 100 cuadros licenciados y precargados, pero si quieres arte de selectos museos como Del Prado o Albertina, puedes pagar una suscripción mensual al Art Store, que cuesta CLP$2.990 mensuales, y te aseguras más de mil piezas de arte diseñadas para estar en el televisor.

De todas formas si quieres usar tu propio contenido como las fotos de tus vacaciones, también existe la opción de cargarle tus fotos personales.

Si tienes un living lo suficientemente hermoso para tener esta belleza -o estás dispuesto a cambiar todos los muebles de tu casa para no desteñir- deberás desembolsar la no despreciable suma de CLP$1.199.990 en preventa, que incluye el televisor con instalación gratuita, la montura sin espacio para tu pared, un marco intercambiable de regalo y 6 meses de suscripción al Art Store.

Nadie dijo que el arte era barato.