México: La Marina evitó que registraran a la perra Frida ante el IMPI para comerciar con ella

México: La Marina evitó que registraran a la perra Frida ante el IMPI para comerciar con ella

El nombre completo de la perra es "Frida Marina", y claro, no podrían faltar los listillos que quisieran sacar dinero de la figura de esta heroína.

Frida es, quizá, el perro más famoso de México. Y es que no es cualquier canino: es una perra heroica, o algo así. Frida es uno de los tantos perros entrenados de la Unidad Canina de la Secretearía de Marina. Ella estuvo en los escombros junto a su no menos heroico entrenador salvando vidas después del terremoto del 19 de septiembre del año pasado.

Y sí, todo México se enamoró de ella y de sus pequeñas botitas. Se convirtió en la imagen de la esperanza para aquellos que seguían buscando a sus familiares entre los escombros, y también para aquellos que lo perdieron todo. Pero obviamente, la Marina no ha lucrado de ninguna manera con la perra. Y los aprovechados no podían faltar.

México: La Marina evitó que registraran a la perra Frida ante el IMPI para comerciar con ella

Quisieron registrar a Frida ante el IMPI

Literalmente todavía había personas atrapadas en los escombros, cuando la Asociación Cervecera de la República Mexicana ya estaba solicitando ante el IMPI el registro del nombre "Frida Marina". Esto sucedió el 25 de septiembre del 2017. Luego, el dos de octubre del mismo año, la Semar (Secretaría de Marina) solicitó ser la única titular del nombre, según información de El Universal.

La Marina solicitó esto ante el IMPI aclarando que Frida es un símbolo de una institución del Estado; por lo que es ilegal registrarla para comerciar con ella. Además, querían evitar que el animal fuera relacionado con el consumo de alcohol. Al final y después de algunos meses en vilo, el IMPI le dio la razón a la Semar y Frida Marina está a salvo. Albricias.

Pero, ¿para qué querían el nombre los de la cervecera? Obviamente para comerciar cerveza, refrescos, agua mineral; así como abrigos, zapatos, blusas, calzados, gorras y vestidos. Digamos que no iban a dejar rincón comercial sin explorar. Pero lástima: no se les cumplió.