El ex-CEO de Google piensa que China podría tener su propio internet muy pronto

El ex-CEO de Google piensa que China podría tener su propio internet muy pronto

Eric Schmidt, el ex-CEO de Google, predice que en la próxima década China podría controlar su propio internet, dividiendo al mundo entero.

Eric Schmidt, el ex-CEO de Google y ahora director ejecutivo su compañía madre Alphabet, predice que durante la próxima década existirán dos redes de internet distintas: Una liderada por los Estados Unidos y otra controlada por China.

Durante un evento privado de la firma de inversionistas Village Global VC en San Francisco, en el cual se presentaron una variedad de gurús de la tecnología como Schmidt, Jeff Bezos, Bill Gates y Diane Green, el economista Tyler Cowen preguntó acerca de la posibilidad de que el internet se fragmentara en diferentes sub-internets, cada uno con diferentes regulaciones y acceso limitado entre ellas.

Schmidt contestó diciendo: “Creo que el escenario más posible no es una fragmentación, sino más bien una bifurcación hacia un internet Chino y uno no Chino liderado por América”. De acuerdo al ejecutivo, en China las compañías se construyen en una escala cada vez más grande, con ingresos “fenomenales”. “La globalización significa que ellos también pueden jugar. Y creo que van a ver un liderazgo fantástico en productos y servicios desde China. Hay un verdadero peligro de que junto a esos productos y servicios venga un régimen diferente del gobierno, con censura, control, etc.”.

El ex-CEO de Google piensa que China podría tener su propio internet muy pronto

Schmidt opina que China tendrá su propio internet

De acuerdo a Schmidt, para poder darnos una idea de cómo surgiría un internet controlado por China solo hace falta ver su iniciativa Belt and Road: un esfuerzo masivo por Beijing para incrementar la influencia política y económica de China al conectarlo con más de 60 países en Europa, África y Asia.

De ser así, la controversia que el CEO actual de Google, Sundar Pichai, ha causado por sus esfuerzos por trabajar con China para crear una versión censurada de Google para el país asiático se pintan bajo una nueva luz, ofreciendo el razonamiento de que la empresa americana sabe que es lo que se acerca, y desea actuar antes de que sea muy tarde.