Científico aclara: Comer berlines podría ponerte en riesgo, pero tendrían que ser 1000 al día

Científico aclara: Comer berlines podría ponerte en riesgo, pero tendrían que ser 1000 al día

Hay cosas más dañinas, como fumar, dice. Así que, ¡hola de nuevo, berlines!

Ayer se volvió tendencia una noticia sobre la peligrosidad de los berlines por el contenido de acrilamida. Un informe de la Universidad Católica mencionaba que había que comerlos moderadamente. Ahora, el científico chileno Gabriel Leon, ha salido a explicar que hay cosas más dañinas que la pastelería.

León menciona que todos los alimentos, que durante el proceso de cocción a alta temperatura (como las frituras o el horneado) se ponen de color café, han pasado por un proceso conocido como la reacción de Maillard, el cual se origina en alimentos ricos en azúcares.

El temido compuesto llamado acrilamida, que ha desencadenado alarmas por su potencial cancerígeno y genotóxico, es uno de los derivados de la reacción de Maillard. Así lo explicó León:

Debido a la naturaleza genotóxica de la acrilamida/glicilamida no es posible que se determine un nivel seguro de consumo, aunque es posible establecer el límite mínimo a partir del cual se producen daños medibles (…) Ese límite inferior se llama BMDL10. Para la acrilamida –y en el caso de formación de tumores– es de 0,17 mg por kilo de peso corporal al día.

Vamos a suponer que hablamos de una persona adulta de 70 kg, lo que implica que la BMDL10 es de 11,9 mg al día (Fuente: EFSA). Supongamos que un berlín pesa 100 g. La estimación recientemente publicada indica que los berlines tienen 138 µg (microgramos) de acrilamida por kilo de berlín, por lo que un berlín tendría 13,8 µg de acrilamida. Para que una persona de 70 kg ingiera 11,9 mg de acrilamida al día derivada de berlines, tendría que comer 1.160 berlines al día. Esos son 116 kilos de berlines.

 

Esto aclara la situación de los berlines, aunque el científico también explicó que la acrilamida está presente en otros alimentos como papas fritas, el café e incluso el pan tostado. El daño por el compuesto, dice, es en ese mismo orden. No obstante, el tabaco es por lejos una de las mayores, y más peligrosas, fuentes de la acrilamida.

“¿Pueden comer berlines? Sí, pero no se coman 1.000 al día, háganlo de vez en cuando”, concluyó.