México: El nuevo TLCAN podría empeorar el negocio internacional automotriz del país

México: El nuevo TLCAN podría empeorar el negocio internacional automotriz del país

México y los Estados Unidos anunciaron sus nuevos tratados resultantes de las negociaciones del TLCAN, y no se ven muy bien para los mexicanos

El lunes 27 de agosto, México y Estados Unidos anunciaron públicamente un acuerdo comercial bilateral, con el cual esperan que Canadá se sume a las negociaciones y crear un renovado Tratado Comercial de América del Norte (TLCAN).

Durante el anuncio, se mencionó que aunque continúan siendo negociaciones complicadas, han logrado llegar a algunos acuerdos, especialmente en tres temas que causaron grandes discusiones: “cuotas temporales a frutas y hortalizas, la cláusula sunset que indica que el acuerdo será revisado cada cinco años, y las reglas de origen en materia automotriz” dijo Ildefonso Guajardo, secretario de Economía de México y encargado de las negociaciones.

De principal atención es el tema automotriz. La exportación de vehículos es uno de los mercados más importantes para la industria mexicana, pero aunque actualmente solo 3 modelos están exentos de pagar aranceles, esto podría cambiar muy pronto.

De acuerdo al TLCAN actual, un 62.5% de los componentes de los vehículos fabricados en México, Estados Unidos y Canadá deben provenir de uno de estos países para comercializarse libres de aranceles dentro de Norteamérica. El nuevo tratado elevará ese porcentaje a 75%.

Según la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA por sus siglas en inglés) solo existen tres vehículos que están por encima del límite actual del 62.5%: el Nissan Versa Sedan, el Audi SQ5 y el Fiat 500.

Sin embargo, ninguno de estos alcanzará el nuevo mínimo de 75%, por lo que ya no podrán ser comercializados libres de arancel. Como si no fuera poco, de acuerdo a la nueva norma salarial establecida por el renovado TLCAN, del 75% de los componentes “regionales” de los vehículos, el 40% debe ser producido por empleados que reciban un salario igual o superior a 16 dólares la hora, sin importar el país donde habitan.

Ninguna de las plantas mexicanas es capaz de cumplir con este requisito gracias a los extremadamente bajos salarios con los que se cuentan en el país, así que a menos que los salarios mexicanos se fortalezcan en un futuro muy cercano, es posible que los nuevos tratados del TLCAN realmente afecten a la economía del país, dejándola incluso peor de lo que está.