México: Tras las elecciones, ¿Qué se hace con las 90 millones de boletas electorales de papel?

México: Tras las elecciones, ¿Qué se hace con las 90 millones de boletas electorales de papel?

¿Te has preguntado que ocurre con todas las boletas de papel que se utilizó durante las elecciones presidenciales en México? Te contamos que le sucede

Parece ser que las elecciones presidenciales seguirán dando de qué hablar durante un buen rato. Entre controversias y acusaciones de fraude electoral, algo de lo que la sociedad suele olvidarse por completo son las boletas que usamos para realizar nuestros votos. Si, el método que se utiliza en México ha causado problemas durante los conteos, pero cuando todo termina, ¿qué pasa con todo ese papel?

Considerando que estas boletas alcanzan más de 90 millones de piezas alrededor del país, uno pensaría que lo correcto sería reciclar todo este papel. En años anteriores, dependía de cada organización electoral local el deshacerse de este material. Por medio de licitaciones públicas, estas organizaciones buscaban empresas que pudieran destruir el material electoral. Sin embargo, antes todo esto terminaba aquí. Entregaban las boletas y supervisaban su destrucción, pero no se hacía más.

Fue hace apenas dos años que el Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó un lineamiento específico para la eliminación de documentos electorales para cada proceso electoral en la nación. Con este nuevo reglamento se estandarizaron los procesos de destrucción ecológica y de reciclaje. Esto es lo que debe suceder después del proceso electoral.

El proceso de destrucción de las boletas del INE

Almacenamiento

Al terminar los conteos oficiales, las boletas se deben de almacenar en “bodegas electorales”. El reglamento especifica que el edificio debe estar alejado de riesgos de incendio, lejos de cuerpos de agua y contar con un sistema de drenaje adecuado. El edificio debe contar con instalaciones eléctricas internas a las paredes y techo, los techos deben estar impermeabilizados para evitar todo tipo de filtraciones, los muros deben estar pintados y solo debe de tener acceso al interior por una sola puerta, con las demás siendo selladas o controladas.

Las boletas electorales

Nadie tiene acceso a las bodegas a excepción de funcionarios electorales y personal autorizado por el consejo local. Para poder acceder a la bodega, se debe contar con identificación en gafete con folio, fotografía, cargo y firma de la presidencia del consejo local.

Destrucción

Por ley, solamente se pueden destruir las boletas que no estén siendo parte de un estudio oficial del INE o que sean objeto de impugnación. Una vez identificadas aquellas que puedan ser designadas a destrucción, el INE (o sus equivalentes locales) debe realizar la licitación.

Según el Reglamento de Elecciones del INE, se requiere que el proceso de destrucción cumpla con estándares ecológicos. El método no debe ser contaminante, y debe estar enfocado en el posible reciclaje del material. Regularmente, se utilizan métodos de trituración , sin embargo, el método final es dependiente de la empresa que se elija para la licitación.

Antes de la destrucción, las autoridades electorales deben inspeccionar las instalaciones de la empresa elegida. Y de igual manera debe existir una “estricta supervisión” de todo el proceso por parte de las autoridades. Se llaman a representantes de los partidos político, candidatos y consejeros electorales para formar parte de la supervisión, y se registran las boletas eliminadas, la fecha y hora de la entrega y destrucción, y la presencia de todos los presentes.

Reciclaje

Desde la estandarización de los procesos, se debe de buscar la mejor manera de reutilizar los materiales de las boletas electorales para reducir el impacto ambiental que podrían tener de otra manera. Es por esto que se busca su reciclaje.

Por ejemplo, durante las elecciones locales en el Estado de México se reciclaron las boletas utilizadas para convertirlas en hojas de papel bond para uso oficial dentro del Instituto Electoral del Estado de México. De esta manera, lograron evitar gastos innecesarios, y de acuerdo al mismo instituto “no se erogó ni un solo peso”.

Así, todo el material que fue utilizado durante la jornada electoral debe ser eliminado de una manera responsable.  Este nuevo reglamento es joven, y probablemente fue creado en un excelente momento. Siendo las elecciones más impactantes en la historia de México, la cantidad de materiales que se utilizaron fueron monumentales.

Toneladas de papel fueron utilizadas durante el proceso, y es agradable observar que al menos una parte del gobierno hace algo para proteger el ambiente durante todo el caos. Aún así todo recae en las organizaciones locales, que deben de seguir los reglamentos impuestos por el INE.