Qué es la licencia de conducir A1, obligatoria para ser chofer de Uber en Chile

Qué es la licencia de conducir A1, obligatoria para ser chofer de Uber en Chile

Es la más básica para ser conductor profesional.

Uno de los puntos más relevantes de la Ley Uber que tramita el congreso de Chile tiene que ver con el tipo de licencia que se le podría terminar exigiendo a los conductores (y digo "podría" porque todavía algunas cosas podrían cambiar): la licencia A1.

¿Qué tipo de licencia es esta? Se trata de la que está dirigida a conductores profesionales y no la gente común y corriente que usa su vehículo para uso particular; para ellos, existe la licencia clase B. En cambio, las licencias clase A (son cinco en total) tienen algunos requisitos y uno de ellos es haber tenido por dos años una licencia clase B.

Esto, de partida, impone la primera regla: la licencia profesional está disponible solo para los mayores de 20 años. Específicamente, la licencia A1 es la mínima para optar a conducir taxis y es la misma que la Ley Uber exigirá en el futuro a los conductores del servicio.

Existen además otras licencias clase A. La A2 y A3, por ejemplo, son las requeridas para ambulancias o transporte público con límite (A2) o sin límite (A3) de pasajeros en los vehículos.

Uber

Siguiendo con el tema de los requisitos para obtener la licencia A1 (la de Uber), para obtener una se exige también una declaración jurada de que el solicitante "no es consumidor de drogas, estupefacientes o sustancias sicotrópicas prohibidas", según el sitio oficial.

En la práctica, es posible que la mayoría de los actuales conductores de Uber en Chile no tengan problemas para obtener esta licencia; por lo general, la mayoría lleva años de conducción civil (licencia B1) y solo la hoja de vida de conductor podría ser un eventual impedimento en el caso de que su forma de conducir no sea la óptima.

De todas maneras, todavía falta que el proyecto de ley se apruebe por completo sin indicaciones y sea firmada por las entidades correspondientes. Una vez convertido en ley, tendrá que cumplirse a rajatabla y quizás eso signifique una fuga masiva de conductores que tal vez no quieran pasar por el proceso de regularizar sus licencias.