Estos dos planetas a 500 años luz serían muy parecidos a la Tierra

Estos dos planetas a 500 años luz serían muy parecidos a la Tierra

Kepler 186-f y Kepler 62-f estarían en lo que se conoce como la "Zona Habitable" de su propio sistema solar y aparentemente son muy similares a la Tierra.

La Tierra es un planeta en el que muchas coincidencias han permitido la existencia de la vida. Estamos en la zona habitable del sistema solar, en la que no se soporta ni mucho frío ni excesivo calor. Además, tiene una atmósfera adecuada, un campo magnético defensivo y estabilidad climática por su inclinación con respecto al sol. Esto, por no mencionar la presencia de agua líquida.

Desde que podemos observar el espacio está la incógnita de si existen más planetas parecidos al nuestro. La sola posibilidad de vida en otros lugares del universo trae muchas preguntas a nuestra cabeza. Sin embargo, ya tenemos unos buenos candidatos parecidos a nuestro querido hogar.

Estamos hablando de Kepler-62f y Kepler-186f. Un estudio hecho por el Georgia Institute of Technology hablaría de lo mucho que se parecen estos planetas a la Tierra. Mientras el primero está ubicado a unos 500 años luz de nosotros, el segundo está a una distancia de 1.200 años luz.

Estos objetos astronómicos tendrían más coincidencias de las que creeríamos. No solo cumplen con las nociones básicas de habitabilidad, sino que aparentemente podrían contar también con periodos estacionales estables. Esto se debe a su inclinación axial.

Estos dos planetas a 500 años luz serían muy parecidos a la Tierra

La relevancia de la inclinación axial

La inclinación axial no es nada más que el ángulo que tiene un planeta sobre su propio eje respecto al sol. Por lo general este varía entre sus propios polos en ciertos periodos de tiempo. En la Tierra genera las cuatro estaciones que todos conocemos. Cuando es verano, estamos en la zona más cercana al sol; mientras que en invierno estamos en la más lejana.

Por más que creamos que las temperaturas entre verano e invierno varíen mucho, estos cambios no resultan ser muy nocivos para la existencia de la vida. Después de todo, lo máximo que se inclina la Tierra es 22,1 grados. Comparado con casos extremos como el de Urano (97,7 grados) esto es completamente normal.

Los investigadores creen que la inclinación axial de Kepler-186f es constante. Siendo así, es muy posible que también cuente con estaciones regulares y un clima muy estable. Lo mismo aplicaría para Kepler-62f, el cual se le considera una "Super Tierra", debido a su tamaño gran tamaño.

La importancia de esto es que puede facilitar la existencia de la vida en esos planetas, si es que no la hay ya. De hecho, uno de los autores del estudio, Gongjie Li, relacionó el estado actual de Marte con su grado de inclinación:

"Marte está en la zona habitable de nuestro sistema solar, pero su inclinación axial ha sido muy inestable, variando de cero a 60 grados. Esa inestabilidad probablemente contribuyó a la descomposición de la atmósfera marciana y la evaporación del agua de su superficie ".

Por otro lado, la presencia de planetas cercanos puede influir en la estabilidad de esta inclinación. Afortunadamente para la Tierra, Marte no la afecta del todo gracias a la Luna. Actualmente no se sabe si Kepler-186f y Kepler-62f tengan satélites, pero no parecen ser afectados por cuerpos cercanos.

Kepler-186f tiene menos de 10 por ciento de radio que la Tierra, pero su masa, composición y densidad siguen siendo un misterio. Completa una órbita alrededor de su estrella cada 130 días. Según la NASA, el brillo de esa estrella a mediodía parecería tan brillante como el sol justo antes del ocaso aquí en la Tierra. Kepler-186f se encuentra en la constelación de Cygnus como parte de un sistema estelar de cinco planetas.

Habrá que esperar en un futuro si la ciencia descubre más similitudes entre estos planetas y el nuestro. Quién sabe, a lo mejor sí haya vida en sus superficies.