Esta youtuber se aburrió de la vida moderna y se fue a vivir a una selva

¿Una selva con wi-fi y cargadores para su smartphone?

El youtuber es una especie rara. A estas alturas ya existe un amplio historial de personajes que han hecho de todo para mantenerse vigentes. El caso más infame lo tenemos con Logan Paul; pero existen otras historias que más bien resultan curiosas y cuestionables por congruencia. Como sucede con freeleethebananagirl.

Se trata de una vlogger que durante años, a través de sus redes sociales y su canal de YouTube se enfocó a generar contenidos de estilo de vida, veganismo, ejercicio y moda.

Pero que ahora ha decidido abandonar ese estilo de vida metropolitano tan propio del siglo XXI; para irse con su pareja a vivir a una selva, literalmente.

Eso sí, documentando todo para conseguir una conexión  internet y seguir alimentando sus redes.

Esta youtuber se aburrió de la vida moderna y se fue a vivir a una selva

La youtuber australiana de 37 años, en el pasado ya se había mostrado como creyente de la dieta vegana cruda, y ahora, tal como podemos comprobar en sus videos; ha abandonado los cosméticos, las depiladoras y hasta la ropa.

Y todo al parecer por producto de un episodio emocional complicado. Tal vez relacionado con una relación afectiva previa:

Esta youtuber se aburrió de la vida moderna y se fue a vivir a una selva

¿Voy a estar desnuda en cada toma ahora? Sí, desnuda en la jungla. Libre de ropa, etiquetas, zapatos, maquillaje, y afeitado. Simplemente se siente bien.

Dejé una situación insalubre y sentí la traición aplastante del corazón del que más amaba y en quien más confiaba. Estaba totalmente insensible en un punto, tratando de entender mi parte en todo esto. Desarrollé problemas temporales de salud relacionados con el estrés psicológico profundo. Al mismo tiempo, esta profunda fortaleza se despertó en su interior.

Tan dramático como suena, sentí que me dieron una segunda oportunidad en la vida. Finalmente fui libre.

Queda para la posteridad la crónica del contraste en sus dos cuentas oficiales de Instagram. La previa a su transformación. Donde vemos el relato de un estilo de vida diametralmente opuesto.

Y su nuevo perfil, dedicado a fotografías producidas con intención estética para resaltar su nueva etapa desnuda, viviendo en la jungla.

La jugada al principio resultó beneficiosa aparentemente. Su canal de YouTube pasó de menos de cien mil reproducciones en promedio, a casi medio millón.

Pero actualmente está regresando a sus flujos normales de audiencia.