El polémico "Viagra femenino" vuelve a ser lanzado en el mercado

El polémico "Viagra femenino" vuelve a ser lanzado en el mercado

Addyi, considerado el "Viagra femenino", fue criticado en su época por la aparente poca efectividad que tenía a costa de varios efectos secundarios.

Hace tres años se habló del lanzamiento del llamado "Viagra femenino" en Estados Unidos, cuyo nombre comercial era Addyi. Su tarea era tratar lo que se conoce como Trastorno de Deseo Sexual Hipoactivo (TDSH), que es básicamente es la falta de apetito sexual en mujeres en una etapa previa a la menopausia. Hoy el fármaco vuelve a ser tema de conversación pues ya está otra vez disponible en el mercado.

Si bien se le llama "Viagra femenino", hay que aclarar que este término no es del todo correcto. Como ya sabemos, la pastilla azul de Viagra que conocemos de toda la vida facilita una erección en los hombres. Su utilidad es permitir el flujo de sangre hacia el pene, y así estar posibilitado físicamente a una relación sexual. Sin embargo, el efecto que genera Addyi no es cercano a lo que el sildenafilo (viagra) provoca en el hombre.

El compuesto activo de Addyi se llama flibanserina y actúa sobre sustancias químicas del cerebro. Estas tendrían que ver con el estado de ánimo y el apetito sexual como la dopamina. Para que el fármaco hiciera efecto, se debería de tomar a diario, a diferencia del sildenafilo.

Cuando fue lanzado, numerosos grupos feministas celebraron el hecho por ser "un triunfo a la igualdad de género". No obstante, dejó de venderse rápidamente porque le cayeron todo tipo de críticas en cuanto a su efectividad.

El polémico "Viagra femenino" vuelve a ser lanzado en el mercado

Los problemas de Addyi

Algo que no gustó en primera instancia cuando Addyi vio la luz, fue su aparente poca efectividad. En las pruebas hechas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) se vieron resultados positivos, pero en pequeña escala. Por ejemplo, entre 5.900 mujeres que comenzaron el tratamiento, la mayoría aseguró tener un encuentro sexual satisfactorio adicional… al mes. Además, el aumento de su deseo sexual fue mínimo en comparación a un placebo.

Se le adjudicaron varios efectos secundarios poco deseables para el aumento de la libido. Por ejemplo, somnolencia, mareos, fatiga y náuseas, entre otros. Sobre todo se hizo molesta la contraindicación del alcohol, que supuestamente lograba potenciar estos síntomas adversos.

La droga dejó de venderse debido a las malas ventas que tuvo en su época. De 100 millones de dólares que se esperaba obtener de las vendas de Addyi, solo se obtuvieron 11.

Hoy volvemos a ver estas pastillas en territorio estadounidense a un precio renovado. El envase pasó de costar 800 dólares pasó a costar 400 y se puede pedir a domicilio con una consulta telefónica hecha con un médico.

¿Seguirá teniendo los mismos inconvenientes de hace unos años? El tiempo y las mujeres que decidan probarlo nos lo dirán.