La UNAM desea desaparecer al “loboperro” para proteger al lobo gris mexicano

La UNAM desea desaparecer al “loboperro” para proteger al lobo gris mexicano

En sus esfuerzos para la protección del lobo gris mexicano, la UNAM ha denominado al loboperro como uno de los riesgos más grandes a la especie

Como una de las especies mexicanas más famosas en peligro de extinción, los esfuerzos para la protección del lobo gris mexicano llevadas a cabo por 17 instituciones diferentes alrededor de México cada vez tienen más fuerza. Tras 40 años como una especie amenazada, la UNAM ha identificado un nuevo riesgo para su existencia que se está propagando rápidamente: el “loboperro”.

Loboperro, la raza que amenaza la existencia del lobo gris

Denominado “loboperro” o “coyolobo” por la UNAM, se trata de la raza híbrida entre un lobo gris y cualquier raza de perro doméstico. En los últimos años, esta mezcla ha tomado fuerza como una mascota exótica, con muchas personas buscando conseguir uno por sus aspectos generalmente más salvajes. La mezcla entre estas dos especies no es algo fuera de lo común, pues ha sucedido desde la domesticación de los perros miles de años atrás.

De acuerdo a estudios arqueológicos, es posible incluso que los antiguos habitantes de Teotihuacán hayan criado y entrenado este tipo de animales por la clase guerrera de esa sociedad. Su tamaño e instintos naturales de supervivencia les hacen oponentes temibles, así como fieles e intimidantes guardianes para una casa o propiedad.

El problema, de acuerdo a investigadores de la UNAM, es que esta nueva fama pone en peligro específicamente al lobo gris mexicano. Esta especie no cuenta con más de 400 ejemplares con vida, pues incluso después de ser rehabilitados y liberados, son perseguidos y asesinados por ganaderos que quieren proteger a su ganado, y por personas que los ven como peligrosos.

Ahora, la mezcla de los lobos con perros domésticos ha tomado un nuevo nivel, poniendo a los lobos en peligro no solo por la posibilidad de que sus ecosistemas se llenen de híbridos gracias a perros extraviados, desplazando a la raza hasta su desaparición, sino por el riesgo de los criaderos de mascotas.

Existe el riesgo de que criaderos de animales destinados a la comercialización de mascotas capturen lobos grises para cruzarlos con diversas razas de perros domésticos. Con un cachorro de esta clase de híbrido teniendo un precio promedio de $25,000, la idea es altamente atractiva para esta clase de negocios.

El esfuerzo para salvar al lobo gris mexicano

Entre México y el sur de Estados Unidos, se han registrado nuevas camadas de lobos gracias a los programas de protección de las diferentes organizaciones. Con sistemas de rehabilitación y liberación a la vida silvestre, cada uno de los lobos que salen de estos programas cuenta con collares que sirven como localizadores, con el fin de monitorear su desarrollo. De esta manera cuentan con un registro de los movimientos y conductas de cada miembro de esta especie, y se pueden tomar precauciones para su protección.

Aunque su recuperación va mejorando, es necesario reforzar estos esfuerzos para poder rescatar al lobo gris mexicano. No es que la mezcla de especies sea mala para el ecosistema, pues esto podría suceder de manera natural en cualquier momento. Pero la sobrevivencia de una de las especies más icónicas mexicanas es prioridad ante los ojos de la UNAM.