SpaceX retrasa la fecha en la que enviará turistas a la Luna

SpaceX retrasa la fecha en la que enviará turistas a la Luna

La compañía espacial no ha aclarado una nueva fecha específica para el envío de los turistas que quieren hacer un vuelo de ida y vuelta a la Luna.

Hace algún tiempo SpaceX había anunciado que planeaba llevar turistas a la Luna a lo largo de 2018. Anunciado en febrero de 2017, el vuelo de ida y vuelta al satélite se esperaba para esta época del año. No obstante, recientemente se supo que esta fecha se iba a retrasar un poco más.

Se sabía que dos inversores privados habían gastado una buena suma para ser los afortunados turistas del viaje espacial. Para SpaceX resultaba una oportunidad en 45 años para que el ser humano volviera ir tan lejos en el espacio exterior.

Recordemos que SpaceX ha hecho pruebas para demostrar las capacidades de sus cápsula Dragon. Según había anunciado en febrero de 2017, esta vez con Dragon 2, se esperaba una prueba no tripulada para finales de 2017 y un lanzamiento con personas a la Estación Espacial Internacional (ISS) para el segundo trimestre de 2018.

SpaceX retrasa la fecha en la que enviará turistas a la Luna

¿Entonces cuándo?

Al parecer el vuelo se va a posponer hasta mediados de 2019. Sin embargo, una fecha específica todavía no ha sido revelada. Se cree que esto se debe a dificultades técnicas y de producción que ha provocado el desarrollo del proyecto.

Un vocero de SpaceX, James Gleeson, confirmó que el despegue ha sido pospuesto:

SpaceX todavía planea hacer un vuelo con individuos privados alrededor de la luna. Hay un creciente interés de muchos clientes en el proyecto (…) Esta es una oportunidad para los humanos para ir más rápido y más lejos en el sistema solar. Será un importante hito para lograr nuestro objetivo final de establecer una base en la Luna.

Como mencionó el Wall Street Journal, la demora se produce en medio de las propias proyecciones de SpaceX de una caída de casi 40% en los lanzamientos del próximo año, de 28 previstos para 2018. La disminución refleja principalmente una caída global en las órdenes de fabricación y los contratos de lanzamiento para los grandes satélites comerciales.