De Sokolniki a Luzhniki, un día cualquiera en Moscú [FW EN RUSIA 2018]

Sokolniki es un distrito de Moscú que está en la periferia oriental de la ciudad. De ahí al imponente estadio Luzhniki, el más importante de la copa hay un buen tramo.

Sokolniki es sinónimo de periferia en Moscú y Luzhniki en tanto es la más fiel expresión de grandeza para los rusos de la era contemporánea. En Sokolniki convive la época comunista y de la antigua Unión Soviética, con gente apacible y más pausada en su andar. Luzhniki es el nombre del estadio donde se jugará la final de la Copa del Mundo y el recinto que además representa a la nueva Rusia de Vladimir Putin, más intercultural, abierta al mundo y con la estatua de Lenin en su entrada, que se confunde con los signos Adidas, VISA y MacDonald’s del patrocinio comercial de la FIFA para la Copa del Mundo.

De este distrito alejado del centro de la ciudad eso sí, hay sólo 10 minutos en tren hasta la popular Plaza Roja, quizás centro neurálgico y político de este país. Ícono de una nación que busca recuperar sus símbolos de antigua opulencia y que luce con orgullo el Kremlin y la colorida Catedral de San Basilio.

Catedral de San Basilio

Sin embargo, así como se mantienen incólumes esas imágenes icónicas, es extraño ver también como sus fachadas se mezclan con los flashes de las cámaras y celulares de turistas, con las camisetas de fútbol de múltiples países y hasta con una inmensa cancha de fútbol al medio de la explanada que ensucia la estética de una plaza milenaria.

Un poco más alejada aún, a otros 10 minutos en la Línea 1 del viejo, pero hermoso metro moscovita, está la estación Vorobyovy Gory, que acoge el remozado Estadio de Luzhniki, otrora estadio Olímpico de la ciudad, y que con una estatua de Lenin, nos recuerda el pasado soviético de esta mole hoy cubierta por un techo gigante.

Metro Moscú

Acá entre múltiples FAN ID (estos documentos electrónicos con reconocimiento facial y VISA para los visitantes extranjeros), pórticos de revisión exhaustiva, y variadas tiendas de souvenirs y comida para los fans, el Luzhniki se abre paso para que disfrutemos del Francia-Dinamarca.

Partido que fue un verdadero bodrio como expresión deportiva, pero que nos dejó maravillados en cuanto a organización y utilización de la tecnología en sus accesos y en la cancha, con cámaras por todos lados, y con impecables puntos para la llegada y el retiro masivo.

En Moscú las calles aledañas al Kremlin y la Plaza Roja ahora se llenan de hinchas brasileños, que esperan su turno por Serbia, mientras los bares y las cervezas corean con angustia la clasificación argentina y el lamento de nigerianos e islandeses.

Así se apaga el sol cerca de las 22:00 hrs en Moscú, para volver a salir a eso de las 04:00 AM con mucha fuerza. Verano cálido y donde Sokolniki y Luzhniki se funden en pasado y presente.