MIT desarrolla un robot que puede ser controlado con la mente

MIT desarrolla un robot que puede ser controlado con la mente

Por medio de la mente y algunos movimientos de la mano, el usuario puede señalarle los errores a un robot y corregir su comportamiento.

Confiar en los robots para realizar tareas importantes es algo que inevitablemente va a pasar. Si bien las máquinas se suelen equivocar menos que los seres humanos, para ellas es difícil discernir de si están cometiendo un error o no. Debido a eso, a menudo es necesario recurrir a la supervisión humana. Pensando en eso, un grupo de investigadores decidió facilitar la tarea permitiendo controlar a un robot con la mente.

En el Massachussets Institute of Technology (MIT) querían hacer algo para corregir los errores hechos por inteligencias artificiales. Así, dejaron que una persona pudiera monitorear el trabajo del robot con solo la mente y movimientos ligeros de la mano.

Una inteligencia artificial se entrena para poder realizar tareas de manera correcta. De esta forma aprende paulatinamente a partir de lo que se le comunique que está bien o mal. De la interacción con un ser humano puede reducir el margen de error de sus acciones mientras se le enseñe de manera correcta.

Así funciona la conexión entre la mente del sujeto y la inteligencia artificial:

Funcionamiento

Sobre la persona se pone una gorra que usa la electroencefalografía (EEG) para detectar las ondas cerebrales. El robot puede detectar si se generan señales inconscientes relacionadas con la presencia de error. El ser humano las genera cuando sabe que algo está mal y hace que la máquina pare. En el ejemplo usado, la inteligencia artificial sabrá si el lugar que señaló está mal si el humano cree eso.

Por otro lado, se utiliza la electromiografía (EMG) para detectar señales nerviosas de los músculos. Si la máquina percibe movimientos voluntarios de la mano del sujeto, sabrá que debe cambiar su accionar. Tal y como se ve en la prueba, si la persona mueve la mano, el robot cambiará de objetivo.

Según los investigadores, lo bueno del desarrollo es que funcionará con cualquier persona. Antes cada sujeto debía entrenar para poder interactuar con la máquina efectivamente. Así, lo ven como una forma en que la máquina se adapta a la persona y no al revés.

Joseph DelPreto, uno de los autores de la investigación, hace una interesante comparación del logro:

"Al observar las señales tanto del músculo como del cerebro, podemos comenzar a observar los gestos naturales de una persona junto con sus decisiones rápidas sobre si algo está yendo mal. Esto ayuda a que la comunicación con un robot sea más como comunicarse con otra persona".

MIT desarrolla un robot que puede ser controlado con la mente