Científico chileno busca huellas genéticas desconocidas de nuestros antepasados: ¿Qué tanto tenemos en común?

Científico chileno busca huellas genéticas desconocidas de nuestros antepasados: ¿Qué tanto tenemos en común?

Las antiguas civilizaciones están entregando datos claves de nuestros orígenes.

El científico chileno, Mauricio Moraga, está realizando un interesante análisis sobre nuestro presente y pasado. Comparando DNA mitocondrial antiguo, de nuestros antepasados, y moderno, está logrando entender mejor nuestros orígenes.

El título del estudio es "Del poblamiento inicial del continente a la diferenciación geográfica regional: un estudio diacrónico de linajes maternos en poblaciones humanas de Chile”, y tal como mencionó a El Mostrador, la idea central es vincular las huellas genéticas de los linajes presentes en la población mestiza chilena con las encontrados en muestras americanas antiguas.

El genetista es parte del Programa de Genética Humana del Instituto de Ciencias Biomédicas y sus estudios podrían entregar datos relevantes para entender los movimientos migratorio dentro y fuera de lo ahora es Chile. Por ejemplo, se podría saber con más precisión cuándo se pobló un territorio y cuánto tenemos de esos aborígenes, además de entender los linajes de las poblaciones originarias.

Mauricio Moraga mencionó al mismo medio que con este proyecto sigue su línea de investigación principal, basada en estudiar el DNA mitocondrial y usarlo como marcador para analizar el poblamiento de Chile y Sudamérica:

“Queremos encontrar linajes hasta ahora nunca detectados en poblaciones nativas, que son pocas y que, producto de los exterminios masivos iniciales de la Conquista, evidentemente su variabilidad genética está muy disminuida. Pero, como el mestizaje se produjo en base a mujeres indígenas y varones españoles, eso condujo a que el DNA mitocondrial de los chilenos sea mayoritariamente indígena.

Nuestra idea es revisar ese DNA mitocondrial en muestras mestizas de la población general y comparar los resultados con aquellos que obtengamos de muestras antiguas, de forma de ver si aparecen marcadores que no estén en las poblaciones indígenas actuales, pero que sí estén en las antiguas, y así las podamos vincular.

El investigador está realizando el proceso mediante un sistema de secuenciación de última generación (NGS), que posibilita secuenciar miles de fragmentos de DNA a la vez.