Una visita a la cuna de Silicon Valley: El Garaje de HP

Una visita a la cuna de Silicon Valley: El Garaje de HP

Visitamos el pequeño hogar de Bill Hewlett y Dave Packard en donde nació la empresa de HP, y con ella, la cuna de lo que ahora es Silicon Valley

Durante una reciente visita a las oficinas centrales de HP, los anfitriones nos ofrecieron la oportunidad de visitar un lugar histórico para la industria de la tecnología moderna.  Escondido dentro de un vecindario completamente residencial, cerca de la universidad de Stanford en Palo Alto, California, se encuentra el lugar en el que dos hombres iniciaron la empresa más antigua dentro de lo que ahora conocemos como “Silicon Valley”, una meca para organizaciones y grupos de tecnología e innovación.

Una visita a la cuna de Silicon Valley: El Garaje de HP

El Humilde inicio de HP

En 1938, Bill Hewlett y Dave Packard fueron convencidos por uno de sus ex-profesores de la universidad de Stanford a iniciar una empresa propia. Viendo como en ese tiempo todos los negocios de renombre emigraban hacia la ciudad de Nueva York, su profesor los convenció a quedarse en la pequeña ciudad de Palo Alto. Packard dejó su trabajo en General Electric en Nueva York y Hewlett encontró la casa en donde vivirían y crearían su empresa.

El pequeño departamento  en la avenida Addison podría pasar completamente desapercibido  de no ser por una placa conmemorativa al frente del pequeño edificio. Tras haber sido nombrado un lugar histórico por el gobierno de california en 1989, fue comprado por HP Inc. en el 2000 y renovado para regresarlo a como se hubiera visto durante 1939, cuando Hewlett y Packard lo habitaban.

Una vez dentro la simplicidad del departamento era impresionante. Conformado de tan solo una sala, un medio baño, una cocina y un comedor, este fue el lugar en donde inició una de las empresas más grandes de tecnología en el mundo. Sobre la chimenea se encuentra el primer equipo que el dúo construyó como producto comercial de su empresa: Un Oscilador de Audio (modelo 200A). Estos fueron desarrollados y construidos a mano en el garaje detrás del departamento, y famosamente, tuvieron como uno de sus primeros clientes a Disney,quienes ordenaron 8 osciladores de HP para asegurar que los 8 cines en los que estrenaron Fantasia tuvieran la mejor calidad de sonido posible.

Trabajo y hogar

El paseo nos mostró la sala de juntas en donde los ingenieros se juntaban a discutir sus avances en investigación(el comedor del departamento, el cual movían a un lado cada noche para abrir una cama plegable donde dormían los Packard), donde también en una esquina está el pequeño escritorio que funcionó como la oficina de Lucile Packard, la esposa de Dave Packard. Aquí es donde Lucile redactó en una máquina de escribir las especificaciones de los osciladores HP cientos de veces, que enviaban a diferentes empresas para intentar de vender su producto. Después de meses, comenzaron a llegar ordenes por el correo, muchas de ellas con dinero dentro de los sobres.

La cocina del pequeño hogar también formó parte de la empresa, pues fue en su horno común en donde tras ensamblar los osciladores, el par horneaba los equipos para que la pintura que utilizaban se adheriera correctamente. Una placa sobre el horno muestra las resignadas palabras de Lucille Packard: “Mis pasteles jamás tuvieron el mismo sabor otra vez”.

El lugar donde comenzó todo

Al salir al patio, se puede ver que existían dos edificaciones construidas por separado de la casa original. Una, un cobertizo con nada más que una mesa pequeña y un catre que Bill Hewlett usó como una humilde recamara hasta el dia de su boda. Este cobertizo después se haría una oficina para las esposas de ambos ingenieros.

Y la otra, es el afamado garaje.  De no más de 3 x 5 metros, este lugar es donde Hewlett y Packard investigaban, desarrollaban y construían todos sus productos. Con solo cajas de herramientas, un taladro manual que Dave tenía y una mesa de trabajo, en este garaje pasaron la mayor parte de sus días iniciales. Durante dos años construyeron a mano sus osciladores de audio, y rápidamente se vieron en la necesidad de mudarse a un lugar más apto para una empresa grande.

Hewlett y Packard trabajando en su taller

Realmente uno no puede imaginarse el origen de una empresa tan grande como lo es HP, pero el conocer que fue gracias al esfuerzo y sacrificio de un equipo tan pequeño sirve para poner en perspectiva todo lo que esa misma compañía ha logrado a lo largo de 80 años de trabajo.