Netflix está aniquilando tu vida sexual según un estudio

Netflix está aniquilando tu vida sexual según un estudio

¿El Netflix & Chill ya pasó de moda?

Las nuevas tecnologías han alterado nuestros hábitos. En algunos casos nos han vuelto más eficientes y en otros, como el de Netflix, parecen condenarnos a la extinción de la raza humana.

¿Viven con su pareja y han notado que el tiempo que dedicaban a tener relaciones sexuales ahora es utilizado para hacer maratones en la popular plataforma de streaming?

Al parecer no son los únicos en el mundo. Un estudio de la Universidad de Lancaster en el Reino Unido asegura que se han alterado los ritmos de consumo de energía eléctrica con el surgimiento de nuevas tecnologías. Haciendo que por las noches se mantengan activos dispositivos electrónicos conectados a internet:

Netflix está aniquilando tu vida sexual según un estudio

La investigación argumenta que una mejor comprensión de cómo las prácticas cotidianas están cambiando, junto con la provisión y el diseño de servicios en línea, podría proporcionar una base para la creación de políticas e iniciativas necesarias para mitigar las proyecciones más problemáticas del uso de energía en Internet.

Es lo que señala el resumen del documento; en donde la insinuación es que en esos horarios nocturnos los habitantes de los hogares se la viven pegados a una pantalla en lugar de alimentar su vida sexual.

Estudiando los flujos de consumo de energía y tráfico de internet en distintos hogares británicos; se observó que la hora pico de mayor consumo de energía eléctrica se ha recorrido por las noches, entre las 10:00PM y las 11:00PM.

A partir de los testimonios de los propios participantes en el estudio, y el análisis de los datos; la Universidad afirma que las parejas utilizan dispositivos como tablets, smartphones y portátiles para ver en la cama por streaming algún contenido prolongado, como películas y series de TV, antes de dormir.

Esta investigación respalda otra realizada en 2016 por la Universidad de Cambridge, donde igual se concluye que las parejas cada vez tienen menos sexo, pero consumen más contenidos juntos en plataformas como Netflix.

Es otra forma de convivencia. Menos física.