Una luna de Júpiter podría albergar vida extraterrestre

Una luna de Júpiter podría albergar vida extraterrestre

Europa, uno de los satélites naturales del gigante, ha despertado asombro en la comunidad internacional tras una investigación.

Sí, hay otra Europa más allá de nuestra Tierra. En Júpiter existe un satélite natural que lleva el mismo nombre. Fue descubierto en 1610 por Galileo, aunque investigaciones recientes han abierto una interesante hipótesis: podría haber vida extraterrestre.

Tras ser estudiado durante años, los científicos creen que la luna de Júpiter es un verdadero semillero de interés astrobiológico. ¿Por qué? Todo indica que debajo de su corteza fuertemente helada existe un océano de agua líquida. Incluso, esta se mantendría a una temperatura estable por obra de las interacciones gravitacionales con Júpiter.

Según consigna el medio Futurism, un nuevo estudio publicado en Nature, hizo un paralelismo con las condiciones de Europa en la Tierra y analizó la mina de oro Mponeng cerca de Johannesburgo, Sudáfrica. Esta mina es bastante profunda y se encuentra filtrando agua llena de uranio radiactivo. Así lo consignaron los científicos:

El uranio descompone las moléculas de agua para producir radicales libres que atacan las rocas circundantes, produciendo sulfato. Las bacterias usan el sulfato para sintetizar ATP, el nucleótido responsable del almacenamiento de energía en las células. Esta es la primera vez que se ha encontrado que un ecosistema sobrevive directamente sobre la base de la energía nuclear.

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El estudio del ambiente colonizado por las bacterias en la mina Mponeng es un excelente símil del entorno que aparentemente existe en el fondo del océano de Europa. Las posibilidades son muchas y tienen entusiasmados a los científicos:

El lecho oceánico en Europa parece ofrecer condiciones muy similares a las que existían en la Tierra primitiva, durante sus primeros mil millones de años. Por lo tanto, estudiar la Europa de hoy es, en cierta medida, como mirar atrás a nuestro propio planeta. Además del interés intrínseco de la habitabilidad de Europa y la existencia de actividad biológica allí, el estudio es también una puerta de entrada para comprender el origen y la evolución de la vida en el universo.

En tanto, la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) planean realizar una misión en 2025 para evaluar el potencial de la vida en Europa de cerca. Todo es cuestión de tiempo.