La misión GRACE-FO de la NASA será lanzada hoy y cumplirá un papel muy importante en el estudio del cambio climático

La misión GRACE-FO se encargará de monitorear cambios en las capas de hielo, el nivel del mar y la cantidad de agua dulce que hay en el mundo.

Se espera que a las 12:47 p.m. (UTC-7) del martes sea lanzada la misión GRACE-FO de la NASA. Esta es probablemente una de las misiones más importantes de los últimos años, pues está enfocada en un tema ambiental. Específicamente se dedicará al monitoreo de los niveles y el ciclo de agua de nuestro planeta.

Las siglas de GRACE-FO en inglés significan Misión de Seguimiento de Recuperación de Gravedad y Experimento Climático. Su deber es continuar con el legado que dejó el primer GRACE, lanzado en 2002 y que detuvo sus operaciones en 2017.

Así como la anterior misión, GRACE-FO rastreará el movimiento del agua de toda la Tierra.  Debe Controlar los cambios en las capas de hielo y los glaciares, así como el almacenamiento de agua subterránea. Además, monitoreará la cantidad de agua en los grandes lagos y ríos y los cambios en el nivel del mar.

La misión GRACE-FO de la NASA será lanzada hoy y cumplirá un papel muy importante en el estudio del cambio climático

¿Cómo funcionará?

La misión de compone de dos satélites que se mantienen cercanos exactamente a la misma distancia. Esto se debe al uso de microondas y sistemas de detección que hace que el satélite de atrás no se separe del líder. Además, utilizan la fuerza gravitatoria para cumplir con su tarea de monitoreo hídrico.

A medida que el satélite líder se acerca a una región de mayor gravedad (por ejemplo, una montaña o, en este caso, una gran masa de hielo o un charco de agua subterránea), se aleja un poco del satélite trasero. Luego, cuando el satélite líder sobrepasa el área de alta gravedad, se mueve un poco hacia atrás. Mientras tanto, el otro satélite que se está acercando a la masa gravitatoria, se adelanta un poco. Esto finalmente reduce la brecha entre los dos satélites y marca datos importantes de estudio. Los científicos pueden interpretar los cambios en la distancia de separación de los satélite para hacer mapas del campo de gravedad.

Tomando en cuenta la experiencia de los GRACE anteriores, estos volaron a una altura de 500km. Mantenían entre sí una distancia exacta y constante de 220km. Sus sistemas de medición eran tan precisos que se detectaban cambios de apenas un micrómetro.

La NASA tiene previsto dar a conocer los primeros datos recogidos por los satélites 180 días después del lanzamiento de la misión, cuya información será analizada por los expertos cada 30 días.

La relevancia de la misión

Frank Webb, el científico jefe de la misión, le manifestó a la agencia EFE la importancia de este proyecto:

Esta misión está básicamente relacionada con el clima y la hidrología. (…) Servirá para entender de qué manera tenemos que administrar los recursos hídricos".

La NASA analizará los datos de la misión 180 después de su lanzamiento. A partir de ese momento, harán una revisión cada 30 días para estudiar cualquier novedad. No se espera tener datos muy interesantes en poco tiempo, pero sí hacer comparaciones con los datos que se han obtenido durante todo el tiempo estudiado por el primer GRACE.

El científico recordó que, gracias a la primera parte de la misión que se lanzó en 2002, la NASA pudo determinar que tanto Alaska como Groenlandia perdieron grandes cantidades de hielo durante esos quince años analizados.

El satélite GRACE-FO de la NASA será lanzado hoy y cumplirá un papel muy importante en el estudio del cambio climático