Estudio revela que los test de ADN que venden a los usuarios son erróneos en el 40% de los casos

Estudio revela que los test de ADN que venden a los usuarios son erróneos en el 40% de los casos

El estudio señala que los test de ADN que no pasan a través de laboratorios clínicos tienen un 40% de generar falsos positivos genéticos.

En Estados Unidos hay una demanda incrementada de exámenes de ADN. La mayor parte de estos tests se están realizando por DTC (Directo al Consumidor por sus siglas en inglés). Esto habría despertado en el sector científico una preocupación por posibles datos imprecisos. La razón de esto es que los exámenes DTC suelen saltarse cualquier intervención de un médico o algún experto que descifre los datos genéticos.

Varias compañías estadounidense se han dedicado a venderle a la gente exámenes genéticos. Esto con la excusa de determinar posibles vulnerabilidades a ciertas enfermedades y/o calcular los orígenes étnicos de una persona.

El problema según los expertos es que esas empresas entregan información sin procesar. Es decir, toman una muestra del ADN de una persona y solo buscan algunos genes específicos relacionados con lo que se quiere saber. Esto, sin tener en cuenta el contexto del resto de la información genética, por lo que permite imprecisiones.

Dicho de otro modo, le dicen a un cliente: "usted tiene tendencia a tener determinado tipo cáncer". De esta forma ignoran otros datos importantes a la hora de determinar vulnerabilidades.

La predicción fue confirmada

Un estudio publicado en la revista Nature acaba de confirmar el temor de los científicos. Efectivamente los exámenes DTC llegan a tener un 40% de probabilidad de generar falso positivo. Es decir, de darle a los clientes una interpretación errónea de su información genética.

Lo que hicieron los científicos fue utilizar a un grupo de 49 pacientes que previamente se habían sometido a un test DTC de ADN. Esta vez les hicieron un examen clínico  para hacer un análisis preciso de su material genético. De este modo, concluyeron que solo un 60% de los tests fueron precisos en la información que dieron.

Del 40% de los falsos positivos se determinó que un 94,1% de ellos fueron con genes relacionados con el cáncer. El porcentaje restante estuvo relacionado con trastornos de tejido conectivo.