Un parásito que se aloja en el cerebro amenaza con volverse epidemia

Un parásito que se aloja en el cerebro amenaza con volverse epidemia

Investigadores en España han alertado que un parásito que ataca al cerebro sigue viva y activa en su país, creando un riesgo muy real de una epidemia.

Un estudio publicado por investigadores del Instituto de Salud Carlos III ha lanzado una alerta: La cisticercosis, una infección causada por larvas de un parásito que reside en los cerdos, sigue existiendo en España y en partes de Europa.

Aunque parezca una enfermedad que no debería de seguir existiendo, que con los avances tecnológicos con los que contamos ahora en medicina, el parásito Taenia solium aún existe en España y no se le presta la atención necesaria para poder erradicarla. Con diversos casos confirmados de infección, los investigadores urgen a la creación de un sistema de monitoreo estandarizado para darle seguimiento a los afectados.

¿Qué hace este parásito con tu cuerpo?

Primero que nada, hay que destacar que esta enfermedad se contrae principalmente durante el consumo de la carne mal cocinada de un cerdo infectado. Los huevecillos del parásito entran al torrente sanguíneo, y de ahí a diferentes órganos, incluyendo el cerebro. Las larvas se adhieren a tejidos musculares, al cerebro y a los ojos, y producen quistes en ellos.También puede contraerse por el contacto con algún producto contaminado.

Un parásito que se aloja en el cerebro amenaza con volverse epidemia

Una vez que estás infectado por el parásito, comienzan los problemas grandes. Esta infección principalmente causa epilepsia y convulsiones en las personas afectadas, pero también se han registrado casos de hidrocefalia( acumulación de líquido en el cerebro) y encefalitis(la inflamación del cerebro).

Estos síntomas comienzan repentinamente, y pueden llegar a ser tan graves como para causar la muerte de los afectados por este parásito.

Los investigadores afirman que tienen la capacidad de tratar a los pacientes que han sido atacados por este parásito. Pero aun teniendo la capacidad de tratamiento, si no cuentan con métodos de prevención y control esta infección se puede convertir en epidemia fácilmente.

Este tipo de parásito trabaja lentamente, teniendo una etapa larval en la que pasa desapercibido de entre tres a cinco años después de la infección inicial.