La NASA acaba de enviar semen humano y de toro al espacio en un cohete de SpaceX

La NASA acaba de enviar semen humano y de toro al espacio en un cohete de SpaceX

Estudio de la vida en el espacio está entregando resultados asombrosos.

Aunque no es la primera vez que se envía esperma al espacio, la nueva misión de la NASA podría ofrecer información clave sobre las formas en que los vuelos espaciales de larga duración influyen en la reproducción humana. En un cohete de SpaceX, acaban de mandar semen humano y de toro al espacio.

Las noticias sobre los viajes a marte o el turismo espacial van en auge. De hecho, la compañía Virgin acaba de probar con éxito un avión comercial que ofrecerá vuelos por USD$ 250 mil. Por esto, no es un tema menor entender cómo podría evolucionar la vida en el espacio.

La misión de la NASA se llamada Micro-11 y comenzó el 1 de abril, cuando la entidad envió esperma humano y de toro congelado a bordo de un cohete Falcon 9 a la Estación Espacial Internacional.

La tripulación a bordo descongelará los fluidos, activarán químicamente las muestras, y realizarán una serie de pruebas. Los astronautas utilizarán la grabación de video para rastrear los movimientos de los espermatozoides y luego los enviarán de vuelta a la Tierra para su posterior análisis. La idea final es analizar cómo la esperma y el óvulo se pueden fusionar en microgravedad.

En declaraciones vertidas a Inverse, el doctor Fathi Karouia, científico líder de biología espacial de la NASA, explicó:

Basado en experimentos previos, parece que la falta de gravedad facilita la movilidad de los espermatozoides (…) Esto está en línea con otras investigaciones sobre diferentes organismos que han demostrado que las condiciones de microgravedad desencadenan una regeneración celular más rápida. Este proyecto es el primero en aplicar métodos analíticos probados para evaluar la fertilidad de los espermatozoides humanos y bovinos en vuelos espaciales.

Científicos han mencionado que la investigación podría ser clave, sobre todo considerando que varias especies ya se han criado exitosamente en el espacio (en condiciones especiales), como ranas, salamandras, erizos de mar, medusas, caracoles, gusanos o incluso animales acuáticos invertebrados.