Microsoft apuesta a la computación cuántica con un descubrimiento que podría transformar la informática

Microsoft apuesta a la computación cuántica con un descubrimiento que podría transformar la informática

Microsoft está trabajando de la mano de científicos del Niels Bohr Institute, para ganar la guerra de la computación cuántica con la partícula Majorana

Después de un buen tiempo de investigación, el gigante del software y un grupo de científicos del Niels Bohr Institute, aseguran que posiblemente han encontrado la clave para tener el poder de resolver problemas que están más allá de las computadoras convencionales. La idea es que, a diferencia de sus principales rivales (IBM y Google), este equipo de investigación está tratando de crear qubits usando una partícula subatómica llamada Majorana, que fue estudiada por primera vez en la década de 1930 por el físico italiano Ettore Majorana.

De acuerdo a BBC, actualmente en el laboratorio de investigación de Microsoft hay una serie de refrigeradores que son capaces de generar una temperatura más fría que el espacio profundo, para la creación de un qubit, el componente básico de un computador cuántico.

Microsoft asegura que este proceso llevará a la creación de un qubit mucho más estable que los métodos que utilizan Google o IBM, que actualmente son muy propensos a errores. Incluso el profesor Charlie Marcus, uno de los responsables del proyecto, asegura que su grupo de investigación ha inventado "una partícula que jamás existió antes y la hemos aplicado a la computación".

 

Una computadora cuántica comercial ¿en cinco años?

Los científicos aseguran que su más reciente descubrimiento es un desafío profundamente más exótico que lo que está sucediendo con otros enfoques de la computación cuántica. Incluso, Microsoft confía en que sus años de investigación pronto darán sus frutos, por lo que Julie Love, directora de desarrollo de negocios de informática cuántica de Microsoft, asegura que "tendremos una computadora cuántica comercialmente relevante, una que resuelva problemas reales, dentro de cinco años".

Por ahora solo nos queda esperar para conocer si realmente las investigaciones de Microsoft y su reciente descubrimiento tendrá un desenlace positivo para el mundo científico.