Estudio confirma que jóvenes estadounidenses sufrieron alta de estrés después de la victoria de Trump

Estudio confirma que jóvenes estadounidenses sufrieron alta de estrés después de la victoria de Trump

Los niveles de cortisol en los jóvenes después de la victoria de Trump, el ahora presidente de Estados Unidos, se fueron al cielo.

De acuerdo al diario científico "Psychoneuroendocrinology", y para sorpresa de pocos, algunos jóvenes adultos de los EE. UU. experimentaron un incremento de estrés biológico después de que Donald Trump ganó las elecciones presidenciales del 2016.

Esta revelación llega gracias a un estudio que midió los niveles de cortisol de 286 estudiantes de nivel universitario (entre 18 y 25 años de edad), desde el 6 hasta el 10 de Noviembre de 2016.

Estos estudiantes completaron encuestas diarias para medir sus niveles de estrés, sus actividades durante el día y su participación o interacción con temas acerca de las elecciones. También entregaban tres muestras de saliva cada día, que se utilizaron para registrar sus niveles de cortisol.

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Aunque esto no cae como una sorpresa paralizante para las muchas personas temerosas bajo la administración actual de ese país, Lindsay T. Hoyt, profesora asistente de psicología en la Universidad de Fordham, realizó el experimento esperando encontrar evidencia de que eventos socioeconómicos a nivel nacional pueden impactar el funcionamiento físico y psicológico de las personas de forma individual.

Entonces, ¿qué fue lo que la prof. Hoyt y sus colegas descubrieron durante su estudio?

  • El mal humor de los participantes subió en los días antes de la elección, y alcanzó su punto más alto el 8 de noviembre, cuando Trump es anunciado el ganador.
  • El mal humor fue más fuerte en miembros de minorías étnicas y mujeres durante todo el estudio.
  • Aquellos que no creían que Trump sería un buen presidente tuvieron niveles más bajos de Cortisol durante las noches previas a la elección, pero sufrieron un disparo en sus niveles después del día fatídico.

Estos descubrimientos llevaron a Hoyt a la conclusión que, en efecto, situaciones que no nos involucran directamente afectan la química en nuestros cerebros, y nos causan estrés.

En un futuro, Hoyt y su equipo esperan poder investigar el impacto a largo plazo que los eventos políticos como estas elecciones pueden causar a grupos de etnias y razas minoría, y otros grupos marginalizados dentro de los Estados Unidos.