No, la NASA no controla el clima ni puede crear nubes a su antojo

No, la NASA no controla el clima ni puede crear nubes a su antojo

Varios videos rondan por internet mostrando una máquina en la que la NASA supuestamente trabaja para poder controlar el clima a su favor creando nubes.

Desde hace algunos meses se había hablado sobre una supuesta máquina que tenía la NASA para el control del clima. Según se decía, la construcción podía expulsar nubes que eran capaces de expulsar agua de lluvia. Sin duda esto fue la sensación entre los blogs de teorías conspiranoicas. Por consiguiente, no calificaron al hecho con etiquetas más leves que "plan de dominación mundial".

Todo se originó a partir de un video que publicó BBC News en 2016 sobre las pruebas anuales que debe hacer la NASA para verificar el correcto funcionamiento del motor de sus cohetes. Esto lo hacen cada cierto tiempo en las instalaciones de Stennis Space Center en Mississipi.

¿Una forma de crear agua?

Como podemos ver en el video, una gigantesca máquina expulsa grandes volúmenes de gas de su interior. Al parecer es vapor de agua, porque después de la prueba, el presentador de la BBC es empapado por lluvia.

La razón es el funcionamiento del motor RS-25 de la NASA el cual necesita hidrógeno líquido y oxígeno líquido para hacer la combustión. El poder que genera el motor termina convirtiendo los elementos en gas y estos ascienden al cielo. La unión de estos dos elementos genera vapor de agua y, como es de esperarse, se condensa en agua líquida y llueve.

Nubes

"¿Entonces la NASA puede manipular el clima a su antojo?"

En realidad no. La cantidad de recursos invertidos en un motor así es altísimo y está destinado únicamente para impulsar cohetes espaciales. Toda su potencia solo pudo generar unas pocas nubes que hicieron descender agua por un rato. Esto está lejos del miedo que tienen algunas personas por huracanes que podría crear la agencia espacial para controlar a la población.

Es por esto que tampoco es un sistema que se pueda masificar para darle agua a zonas con sequías. Razones similares aplican a su imposibilidad para implementarse en otros medios de transporte por razones ecológicas. Su potencia es extrema, además de que genera un ruido brutal y funciona limitadamente.

Marshall Shepherd, quien trabajó en la NASA como meteorólogo durante 12 años, explicó en Forbes un poco del funcionamiento del motor y desmintió las teorías. Por otro lado, no dejó de mostrar interés en cómo estos rumores falsos se difundían con tanta facilidad por internet. Eso sí, mencionó que sí habían investigaciones reales para poder generar nubes de lluvia, pero no por parte de la NASA.