El próximo Far Cry 5 glorifica al fanático religioso, blanco y conservador de EE.UU.

A Donald Trump podría no gustarle esto.

En general Far Cry siempre ha contado historias -con mayor o menor realce- en todos sus juegos pero como nunca, el nuevo Far Cry 5 que sale en poco tiempo más se siente ultra contingente, especialmente para lo que está sucediendo en Estados Unidos.

En Far Cry 5 se cuenta la historia de un culto religioso alojado en el estado de Montana, al noroeste de Estados Unidos. Este culto, liderado por Joseph Reed, usa la Biblia y las armas de fuego para someter a su voluntad a todos los que necesiten ser salvados. Y por ende, por más que se trate de un videojuego, el tono político del universo creado por Ubisoft es imposible de obviar.

Básicamente, Far Cry 5 y sus protagonistas son una como una caricatura de los conservadores más radicales y a la vez campesinos de Estados Unidos. Claro, enmarcado en una historia de ficción pero habiendo armas de por medio, todo se hace más complejo.

Habrá que ver cómo reacciona Donald Trump frente a este juego que por default es violento y sangriento. Y además la acción transcurre en un estado donde el actual presidente de EE.UU. ganó la elección presidencial de 2016 con bastante holgura.

El problema claramente son videojuegos como este Far Cry 5 que sale a la venta el 27 de marzo y que ningún niño debería jugar.