Una científica es la nueva rectora de la Universidad Nacional de Colombia

Una científica es la nueva rectora de la Universidad Nacional de Colombia

Dolly Montoya es una reconocida química farmacéutica y biotecnóloga que ejercerá como la próxima rectora de la Universidad Nacional.

El pasado jueves 22 de marzo, la Universidad Nacional de Colombia anunció a su nuevo rector. Esta alma máter a menudo ocupa los primeros puestos de los escalafones de las mejores universidades del país. Es reconocida por su calidad académica y su énfasis en realizar investigaciones y publicaciones científicas.

Después de un largo proceso de selección, cinco personas fueron las consideradas por el consejo superior universitario para definir quién iba a suceder a Ignacio Mantilla. Finalmente, la respuesta se dio: la biotecnóloga Dolly Montoya será la nueva rectora de la Nacional.

Montoya no llegó allí de casualidad, pues su extensa carrera profesional da evidencia de su preparación para el cargo, comenzó en esa misma universidad con un estudio en química farmacéutica. Hizo una maestría de ciencias biomédicas en la UNAM de México y un doctorado en ciencias naturales en la Universidad Técnica de Múnich. Además, continuó con estudios post-doctorales en política de ciencia y tecnología en Inglaterra.

Desde que inició su carrera hace 35 años tenía un propósito que se materializó en 1988, en ese año lideró la creación del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional (IBUN). Por sus puertas han cruzado más de 600 estudiantes que se convirtieron en científicos. Es uno de los centros de investigación más importantes del país y tiene cuatro principales áreas: Biotecnología Agrícola, Salud, Bioinformática y Bioprocesos.  "Es uno de mis mayores orgullos", comenta Montoya.

La nueva rectora

En entrevista con PUBLIMETRO/FAYERWAYER nos habló acerca de su trayectoria y las metas para el nuevo cargo.

¿Cómo se siente al haber sido elegida rectora de la Universidad Nacional?

Dolly Montoya (DM): El proceso fue difícil. Yo lo tomé más como un proceso académico que mediático. Nos inscribimos 11, después quedamos nueve que presentamos nuestros programas a la comunidad universitaria y ella se pronunció para anunciar una consulta electrónica. Los cinco que quedamos de esa consulta pasamos en igual de condiciones al consejo superior universitario, el cual hizo su elección.

El proceso es bastante complejo y largo, pero es lindo. Uno puede decir lo que quiere y la comunidad lo acepta o no. Eso lo considero como algo importante.

 

Teniendo en cuenta que la Universidad Nacional solo ha sido dirigida por hombres, ¿considera esto también un logro de género?

DM: Somos al menos un 30% de mujeres entre los profesores de la universidad. Jamás hemos pensado que solo por el hecho de ser mujeres debemos acceder a los cargos sino por nuestra capacidad, entonces nos hemos capacitado lo suficiente no para competir sino también para construir con los señores. Eso es muy importante: saber que vinimos a construir juntos.

 

¿Cuál es su principal reto como rectora ahora?

DM: Hay muchos retos ahora. Tenemos problemas financieros, de infraestructura… pero el principal reto para la universidad es seguir manteniendo su calidad académica, formar a los estudiantes como agentes de cambio ético y social y resolver problemas del país con conocimiento y con soluciones de alta calidad. De esta forma vamos a poder ser más competitivos, crecer y desarrollarnos como país.

Entonces es muy importante también que el gobierno nacional entienda que hay que invertir muchísimo más en educación, ciencia, tecnología e innovación. En los índices latinoamericanos somos un país que invierte menos que el resto de la región. En la medida que se invierte menos, tenemos menos acceso a la educación y menos cobertura.

 

¿Cuáles serán sus primeras decisiones?

DM: En una comunidad como la nuestra uno no puede hacer nada solo. Invitamos a la comunidad académica para que juntos continuemos construyendo la universidad y que además desarrollemos nuestro proyecto estratégico de modo que podamos mejorar la universidad. Invitamos a  cada miembro de la comunidad académica a que de lo mejor de sí para poder formar de la mejor manera a nuestros jóvenes. Por supuesto, tenemos un compromiso para aportar para al desarrollo del país y  de la paz.

 

¿Cómo piensa que puede aportarle a la universidad desde los conocimientos de su disciplina?

DM: La biotecnología es tecnología de punta. Es interdisciplinaria y cubre diferentes sectores de la producción. Por ejemplo, en el mundo el 80% de los medicamentos se producen por biotecnología. También sirve para mejorar el sector agrícola, ganadero, para hacer sustancias para la industria química, hasta para la conservación del medio ambiente.

Además sirve para todos los sistemas de producción y todos los procesos biotecnológicos están diseñados para mejorar la efectividad en cualquier sector productivo.

 

¿Piensa incentivar más la investigación?

DM: Claro, estoy convencida que si no se genera conocimiento no podremos hacer innovación disruptiva. No podemos inventar cosas nuevas que nos pocisionen mundialmente. Nosotros tenemos que hacer investigación – ya sea para mejorar y hacer investigación permanente – o hacer cosas nuevas que nos permitan recibir más recursos como país.

¿Para usted cuál es el papel de la Universidad Nacional en la actualidad del país?

DM: La universidad es el proyecto cultural de nación.  Entonces tiene un papel preponderante como interlocutor válido del estado, yo repito que la paz y el desarrollo económico se pueden quedar ahí. La paz es posible si nosotros desarrollamos trabajos con las comunidades. Todo el país, cada actor, debe colaborar de manera clara con la universidad, nosotros podemos poner ciencia, tecnología e innovación, pero hay que reunirnos con actores locales, regionales e internacionales. Eso es muy importante.

Lo que pasa es que nosotros no nos visibilizamos mucho, pero es mucho lo que hacemos por el país.  Hemos desarrollado tecnología, creado empresa, etc. Nos falta también medir el impacto de la universidad, hacemos y hacemos pero no medimos para mostrarle al país que sí somos industrializados.

 

¿Cómo es su relación con los estudiantes? ¿Cree que su elección será bien recibida?

DM: Yo pienso que los estudiantes son el centro de la universidad. Debemos tener una excelente relación con ellos para poder construir con toda la comunidad universitaria: con los estudiantes, los profesores, sobre todo los egresados. Tratar de incluir a estos últimos en los proyectos de la Universidad Nacional.