B: The Beginning es un riesgo para Netflix [FW Opinión]

SIN SPOILERS. La nueva serie de Netflix, B: The Beginning apuesta por una trama poco común, incluso para los parámetros del anime.

Si algo nos quedó claro con Altered Carbon es que Netflix estaba buscando la forma de expandir sus dominios con fórmulas no convencionales. Aunque la ejecución al final resultase irregular para más de uno. Ahora, con su nueva serie de anime B: The Beginning parece repetirse un poco esa apuesta.

Producida por Netflix y el legendario estudio Production I.G., que cuenta en su trayectoria con trabajos como Ghost in the Shell, The End of Evangelion, Blood: The Last Vampire, Blood+, xxxHolic y hasta Attack on Titan.

Este ONA (Original Net Anime) se compone de 12 episodios de 23 minutos en promedio, con un guión de Katsuya Ishida (Hajime no Ippo Rising), y es dirigida por Kazuto Nakazawa, un artista cuyo nombre tal vez no sea muy popular, pero que resulta de gran trascendencia para el sector.

Responsable del segmento animado de Kill Bill Vol. 1, algunos de los mejores cortos de Animatrix, y animes de culto como Ergo Proxy, Samurai ChamplooTerror in Resonance (también disponible en Netflix); la influencia de Nakazawa es patente en cada segundo B: The Beginning. Tanto en sus momentos más virtuosos como en los más extraños.

Una mezcla extrema de géneros

Las comparaciones de B: The Beginning contra Terror in Resonance resultarán inevitables. Existen algunos paralelismos obvios entre sus tramas; a la par que el diseño de personajes pareciera emparentar a todos ellos dentro de un mismo universo.

Pero con B: The Beginning sucede una cosa extraña. Donde su historia parece mezclar de manera indiscriminada dos textos completamente distintos que buscan entrelazarse.

Uno de los textos es un thriller psicológico híper violento con tintes noir, muy influenciado por cintas oscuras como 7even; y el otro texto parece más obsesionado con los tropos del anime moderno. Con personajes divinos, chistes fáciles, rock emo, transformaciones aberrantes, clones y poderes sobrenaturales.

Todo empapado por las obsesiones de Nakazawa e Ishida, que se repiten de manera compulsiva a lo largo de todos los episodios, sin jugar siempre a favor de la experiencia.

Incluyendo diseños de personajes más extravagantes que estéticos, fijación por las conspiraciones, giros de tuerca apresurados pero obvios y un planteamiento tremendamente interesante; que se termina diluyendo conforme avanza la trama. Aunque en los últimos minutos levante el vuelo.

El anime vale la pena, si eres otaku empedernido

Si hubiera algo qué reprocharle a B: The Beginning es su cantidad extraordinaria de momentos Deus ex machina​, para hacer caminar la historia, resolver los misterios, relacionar a los protagonistas o solucionar los conflictos.

La serie tiene muchas virtudes, de hecho puede verse completa en un sólo maratón sin problema alguno. Aunque la calidad de las secuencias animadas a lo largo de los episodios es algo variable; como ya va siendo costumbre con los animes de Netflix.

Sin embargo, el mayor asunto es su libreto; que por momentos no le ayuda a lucir este universo extravagante tanto como sería posible.

Un trabajo más elaborado en el desarrollo de los personajes; con mayor cuidado en la repartición de los espectros contrastantes de sus dos tonos. Así como el ritmo en el que reparten la trama principal, con las historias de origen y el atado de sus cabos sueltos la habrían vuelto mucho más consistente en todo.

Por lo pronto, el ONA de B: The Beginning resulta un ejercicio muy entretenido; si se mira como un entretenimiento casual. Con un inicio que engancha al instante, con un desarrollo extraño, algo confuso por momentos; y un cierre gratificante por la resolución de sus misterios en los últimos minutos.

En su desenlace todo resulta efectivo desde un aspecto dramático, más que lógico. A veces eso es más que suficiente. Aunque por los nombres involucrados aquí se podría haber esperado más.

B: The Beginning se estrena este 2 de marzo de 2018 en Netflix. Si les agradó este anime recomendamos encarecidamente revisar entonces Terror in Resonance.