Microbios del desierto de Atacama entregan pistas sobre vida en Marte

Microbios del desierto de Atacama entregan pistas sobre vida en Marte

Investigadores encontraron comunidades microbianas que se activan temporalmente, aun en ambientes altamente hóstiles para la vida.

El desierto de Atacama, ubicado en el norte de Chile, comparte características con el planeta rojo, puesto es que seco, ventoso y salado. Un estudio comprobó en estos suelos, aparentemente estériles, hay vida esperando para prosperar, dando pistas sobre eventual vida extraterrestre.

Según la National Geographic, en marzo de 2015 un equipo dirigido por Dirk Schulze-Makuch, un astrobiólogo de la Universidad Técnica de Berlín, realizó una investigación en el desierto aprovechando que justamente se habían registrado precipitaciones. Realizaron excavaciones de hasta un metro de profundidad en áreas químicamente específicas, sin intervención humana, y descubrieron comunidades microbianas. Así lo mencionaron en el paper:

Con base en múltiples líneas de evidencia, demostramos que las comunidades microbianas originarias están presentes y activas temporalmente incluso en los suelos hiperáridos del Desierto de Atacama (Chile). Nuestros hallazgos amplían el rango de ambientes hiperáricos temporalmente habitables para la vida terrestre, que por extensión también se aplica a otros cuerpos planetarios como Marte.

Tras regresar en 2016 y 2017 para recolectar más muestras, y ver cómo los microbios presentes cambiaron a medida que el desolado paisaje se secaba una vez más, comprobaron sus hipótesis: “a medida que los suelos se secaban después de las lluvias de 2015, los niveles de ATP disminuían”.

Aunque es sabido que Marte es mucho más hóstil que la Tierra, los investigadores dicen que los resultados podrían dar luces sobre la búsqueda de vida en otros planetas.

En el caso del planeta rojo, por más que pueda eventualmente albergar microbios inactivos de este tipo, también habría que lidiar con la radiación solar que podría dañar directamente estos microrganismos.