Xbox Game Pass, el servicio que podría cambiar la forma de vender videojuegos

Xbox Game Pass, el servicio que podría cambiar la forma de vender videojuegos

Microsoft ha renovado su Xbox Game Pass y desde marzo, los nuevos estrenos exclusivos de Xbox One estarán desde el primer día en su “Netflix de videojuegos”

El año pasado, Microsoft lanzó en Xbox One un servicio llamado Xbox Game Pass cuyo funcionamiento es muy sencillo y muy moderno: por 10 dólares al mes, los suscriptores tienen acceso ilimitado a una gran librería de juegos de Xbox 360 y Xbox One. Títulos viejos y otro más nuevos, publicados por ellos mismos y por terceros, disponibles a todos los que estén suscritos.

El servicio como tal se ha ido expandiendo en cuanto a catálogo pero hoy Xbox da un golpe sobre la mesa con un anuncio que podría ser un punto de quiebre: desde marzo, todos los juegos exclusivos de Xbox One llegarán en su día de estreno a Game Pass.

El primer será Sea of Thieves, juego de Rare (oh, Donkey Kong Country) que se lanza el 20 de marzo. Y cualquiera con Game Pass podrá jugarlo de inmediato, sin necesidad de comprarlo.

Esta movida es interesante por varias cosas. Es amigable con los usuarios en cuanto al valor del servicio y “lo que pagan versus lo que juegan”, pero a nivel industria, este Game Pass podría ser la piedra inicial que lo cambie todo.

Sea of Thieves, el primer estreno instantáneo de Xbox Game Pass

Xbox Game Pass: Como Netflix, pero de videojuegos

Game Pass como tal es un sistema híbrido. Funciona como Netflix en el sentido de la suscripción, pero los juegos se descargan y corren de manera local en la consola mientras la licencia esté activa. Y hasta ahora el experimento ha tenido buenos resultados, ya que de forma constante Xbox le ha agregado nuevos juegos al catálogo. Los de Xbox 360 corren en la One sobre su laureado emulador y en algunos casos el rendimiento es mejor que en la versión original.

Pero hasta ahora, Game Pass se trataba de juegos antiguos o no tan antiguos, pero tampoco tan recientes. Entonces, el anuncio de hoy lo cambia todo porque en el futuro, no habrá que comprar un juego exclusivo -léase Sea of Thieves, Halo 6, Forza o la marca que sea- para jugarlo. Los que ya tengan la suscripción, podrán acceder a ellos por default.

Pero los que no, bien podrán pensar en qué les sale más a cuenta: comprar el juego completo en físico/digital o bien pagar un mes de suscripción, terminarlo en ese período y listo.

A nivel industria, esto tiene varias implicancias. Xbox hace un buen rato le quitó relevancia a las “unidades vendidas” y para ellos, lo importante son los “jugadores activos”. La gente que está conectada a su servicio la mayor cantidad del tiempo posible, porque así tienen más chance de comprar algo y gastar su dinero a lo largo de la tienda de Xbox.

A raíz de esto, las famosas listas de lo más vendido de la NPD se fueron quedando más y más cortas de datos “importantes” (también tiene que ver con que ellos mismos dejaron de dar números de forma pública). Pero además, las listas de la NPD no siempre incluyen juegos digitales y, al menos a nivel primer mundo, el pedazo digital de la torta es cada vez mayor, incluso superando al físico. Por ende, las listas del NPD importan cada vez un poco menos.

Pero también hay otro afectado por esto: las tiendas. El impacto inicial probablemente no sea mayor, pero en el futuro si esto se expande, claro que lo será. Porque con esto, Xbox le está quitando a los jugadores de Sea of Thieves o Crackdown 3 un motivo para comprarlo en una tienda.

Ahora bien, hay otro punto aún más importante y tiene que ver con que esta renovación del Game Pass es solo un paso. Así como la existencia del Game Pass fue el primero, este es el siguiente con los juegos first party. ¿Y en el futuro? ¿Sería posible que un estreno third party de una compañía que no sea Microsoft llegue primero a Game Pass?

La respuesta es incierta. Pero de la misma forma, nadie jamás imaginó que en Netflix habría obras de alto presupuesto que nunca llegarían al cine. Y aquí estamos, viendo Bright.

El futuro, ¿es digital?

Cuando las ideas tienen éxito, otros las adoptan o se suben al carro. Los servicios de videojuegos por streaming que pregonaban OnLive o Gaikai no despegaron porque la internet no soporta ese tipo de interacciones, pero la base del servicio como modelo de negocio es otra historia. Y en formato híbrido, sí puede funcionar y sí está funcionando, Game Pass es prueba de ello.

Entonces, si esto despega, no sería raro ver a más compañías haciendo lo propio. La industria de los videojuegosQuizás para Xbox el riesgo no es tan grande ahora porque sus exclusivos son menos en cantidad y popularidad que los de la competencia, pero ¿qué pasaría si PlayStation quisiera hacer algo parecido?

El mundo explotaría.

Los juegos digitales en ningún caso matan al coleccionismo. Los juegos en formato físico siempre van a estar ahí y el único riesgo para los coleccionistas sería que las consolas descarten las unidades ópticas, algo que todavía parece lejano considerando que una consola 100% dependiente de internet no es tan factible aún. Pero el futuro podría decir otra cosa. Steam cambió para siempre la distribución de juegos de PC, facilitando el acceso a los juegos tanto en la forma como en los precios.

Game Pass de Xbox tiene potencial para hacer exactamente lo mismo. Es un riesgo controlado por ahora, pero si lo importante es llegar a la mayor cantidad de gente posible, los servicios por suscripción son el siguiente paso lógico y ya están lo suficientemente masificados en otras áreas como para que la evangelización sea demasiado compleja. El tiempo (y los jugadores) dirán.

Posdata: Y por ahora, Xbox le hace un guiño a GameStop dándole la chance de vender tarjetas de Game Pass. Pero si hay alguien que le tiene terror a un futuro digital, esa es GameStop.