Robot chileno explorará profundidad marina de la Fosa de Atacama

Robot chileno explorará profundidad marina de la Fosa de Atacama

Investigadores del Instituto Milenio de Oceanografía se embarcarán con un robot en una misión inédita, alcanzar el punto más profundo de la Fosa de Atacama, a más de 8 mil metros de profundidad.

Un robot chileno tendrá una importante misión desde el próximo 26 de enero, ya que hará un estudio de los mares profundos de la Fosa de Atacama, la primera investigación sistemática de la microbiología, el plancton y la física-geoquímica del agua de nuestras costas.

Todo será liderado por un equipo de científicos del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO), y su objetivo con el robot es explorar los 8 mil metros de profundidad que se encuentran a unos 100 kilómetros de distancia de la costa norte de Chile: la Fosa de Atacama, una característica geomorfológica trascendental para el país.

“Si no existiera la Fosa de Atacama, no existiría la Cordillera de los Andes con su gran cantidad de volcanes, ni los mega terremotos con sus tsunamis asociados” sostuvo el Dr. Osvaldo Ulloa, académico de la Universidad de Concepción (UdeC), director del IMO y líder científico de la expedición a la fosa.

“Esta iniciativa marcará un hito en la investigación oceanográfica en nuestro país: el inicio de la exploración y el estudio del mar ultra profundo del Pacífico Sudoriental”, agregó.

Robot chileno se financiará gracias a CONICYT

La investigación se llevará a cabo gracias al financiamiento de la Iniciativa Científica Milenio y de CONICYT, a través del Concurso Nacional de Asignación de Tiempo de, el AGS-61 Cabo de Hornos, operado por la Armada de Chile.

Para esto, se necesitará tecnología de punta que está siendo elaborada por el equipo liderado por Tim Hardy, ingeniero oceánico, con más de 40 años de experiencia en la construcción de equipos para la exploración del océano, cuyos vehículos autónomos, no tripulados y de caída libre, denominados “landers”, han alcanzado el fondo de numerosas fosas en todo el mundo, incluida la Fosa de las Marianas, la más profunda del planeta.

El ingeniero aceptó el desafío de la construcción del Lander IMO, equipo que permitirá colectar información de las variables hidrográficas (temperatura, salinidad y oxígeno disuelto), de variables químicas (concentración y composición isotópica del carbono inorgánico disuelto, alcalinidad y nutrientes) además de obtener muestras biológicas de microorganismos, a través de un brazo retráctil con carnada, muestras de organismos de mayor tamaño, como peces y crustáceos. Junto a esto, el Lander cuenta con luces y cámara de video que permitirán registrar en alta resolución a las especies profundas habitando su entorno natural.

La expedición denominada Atacamex, utilizará por primera vez en Chile la red MOCNESS que permitirá colectar muestras de organismos marinos de la columna de agua hasta una profundidad de 6500 metros.

¿Qué características observará el robot en las profundidades de Atacama?

Sobre la Fosa de Atacama -entre los 100 y 400 metros de profundidad- existe una “zona marina anóxica” donde el oxígeno disuelto del agua es consumido en su totalidad, y grandes cantidades de carbono inorgánico disuelto (CO2) son producidos por la respiración de la materia orgánica por parte de los microorganismos que habitan la columna de agua. En consecuencia, las aguas se vuelven anóxicas (sin oxígeno) y su pH disminuye (más ácidas).

El material orgánico que se forma en superficie y en estas aguas con una química tan especial es el que finalmente llega a las grandes profundidades y supuestamente alimenta a los organismos  que habitan la fosa. Por lo mismo, el objetivo principal de un segundo componente de la expedición –denominado Lowphox 2- es entender los procesos que contribuyen a la formación de la materia orgánica que se exporta a las grandes profundidades y conocer los organismos responsables de ello.

Este trabajo complementará el iniciado por el IMO el 2015 durante la expedición Lowphox 1 y es liderado por los doctores Cristian Vargas y Peter von Dassow, de la UdeC y P. Universidad  Católica de Chile, respectivamente.

Finalmente, la expedición permitirá también conocer en mayor detalle las características físicas y químicas de las masas de agua profundas que existen frentes a nuestras costas, lo que –entre otras cosas- permitirá evaluar los posibles cambios que estén ocurriendo en nuestro océano bajo el escenario del cambio climático. El jefe científico de este  componente de la expedición será el Dr. Wolfgang Schneider, oceanógrafo físico de la  Universidad de Concepción.