Holandeses hackearon a grupo ruso que a su vez hackeó el gobierno de EE.UU. en 2014

Holandeses hackearon a grupo ruso que a su vez hackeó el gobierno de EE.UU. en 2014

Un grupo de inteligencia europeo se infiltró en el cuartel de los rusos Cozy Bear, ayudando a Estados Unidos a mitigar el hackeo al gobierno en 2014.

La denominada “trama rusa” cuenta que hackers rusos interfirieron en las elecciones presidenciales en Estados Unidos, que finalmente terminó ganando Donald Trump.

Y la historia está lejos de acabar porque, en un plot twist digno de Shyamalan, resulta ser que un grupo de hackers holandeses se infiltró en el cuartel de los hackers rusos que perpetraron los ataques al gobierno estadounidense.

El genial reporte del sitio holandés Volkskrant cuenta que a mediados del años 2014, la agencia de inteligencia AIVD de Holanda se metió a la red de un edificio universitario en Moscú. Sin embargo, en el momento no sabían exactamente a qué lugar estaban entrando, hasta que con el paso del tiempo fueron testigos de esos ciberataques y cómo estos se realizaron.

Pronto descubrirían la identidad de los rusos en el edificio: se trató del grupo llamado Cozy Bear, cuyo historial indica que han atacado grandes organizaciones (gubernamentales y privadas), desde el año 2010. Y por lo mismo, están en una lista de más buscados a nivel internacional.

En noviembre de 2014, Cozy Bear lanzó un ataque a la red del Departamento de Estado de los EE.UU, del que la inteligencia estadounidense se pudo defender gracias a la información obtenida desde Holanda.

Gracias a esta especie de “accidente” es que el FBI comenzó su investigación, aunque las fuentes holandesas siempre se trataron de mantener en silencio. Las agencias de ambos países estuvieron colaborando por un buen tiempo, aunque al parecer a los holandeses no les cayó muy bien que los organismos de Estados Unidos hayan revelado que tuvieron un invaluable empujón desde Europa.

Estados Unidos tiene bastante que agradecerle a esos holandeses que, sin querer, desbarataron una operación que, aún cuando haya sido exitosa, tal vez pudo serlo mucho más.