Colombia es el país de América del Sur donde más se roban celulares

Colombia es el país de América del Sur donde más se roban celulares

Cada dos minutos alguien en Colombia sufre el robo de su smartphone, convirtiéndose así en el poseedor de esa triste corona.

No hay país en el mundo que sea ajeno al mal de la delincuencia, y cuando se trata de aparatos como los celulares, que revisten un valor económico mayor, estos se convierten en blancos evidentes para los mal intencionados, siendo el Colombia el rey de nuestra región en atracos relacionados a lo móvil.

Así lo informa el diario El País, que da las tristes estadísticas de que en dicho país se roba un celular cada dos minutos, siendo el con mayor hurtos de este tipo en toda América del Sur.

Solo en 2017 fueron robados 1.2 millones de equipos, esto bajo estadísticas de la Asociasión de la Industria Móvil (Asomóvil) de Colombia, en la que convergen los operadores Claro, Tigo y Telefónica/Movistar.

Ellos comparten un subregistro muy decidor y que habla de la confianza en las instituciones policiales cafeteras, y es que solo un 4% de los delitos son denunciados. La gente bloquea con el operador, nada más.

Las pérdidas asociadas a a esto ascienden a los USD 350 millones, lo que no es menor y lo que más se pregunta la gente, que bloquea su equipo es ¿Qué pasa con él después?

Según la fuente lo primero es el hecho, el robo o el hurto, donde el ladrón lleva a cabo el más tangible de los delitos que es la sustracción de la especie, después pasa un “reducidor”, que compra equipos robados en altas cantidades. Este busca un “liberador”, que es el encargado de “abrir las bandas del móvil o adulterar el IMEI, liberar y cambiar las carcasas”.

De ahí en adelante el terminal ya es otro y está totalmente perdido. Se venderá en mercados informales del mismo país o logrará un récord de precio en Argentina o Venezuela, donde suele ser un negocio perfecto vender este tipo de productos dada la inflación. Sin ir más lejos, solo un 30% de todos los equipos robados se venden dentro de Colombia, el 70% se va para afuera.

¿Lo peor de todo? En los lugares donde se venden equipos robados dentro del país, y hay conciencia plena de que es así, se ha evidenciado la participación de miembros de la Fuerza Pública y empleados de operadores de telefonía móvil. El problema no parece tener una pronta solución.