Kaspersky demanda a EE.UU. por dañar su reputación

Kaspersky demanda a EE.UU. por dañar su reputación

Un giro inesperado en la ola de acusaciones.

El drama entre el gobierno de Estados Unidos y Kaspersky parece que no tiene fin, y ahora acaba de dar un giro extraño, con la compañía demandando a las autoridades de dicho país por haber afectado su imagen tras sus acusaciones de espionaje ruso.

Hace un par de meses se reveló todo el embrollo que detonó una acusación de “robo” de herramientas de NSA, cuando se trató en realidad de un proceso automatizado del antivirus, en donde un empleado descuidado de la agencia norteamericana usó un Keygen mientras operaba software de seguridad nacional.

Pero para el momento de conocerse eso el daño de imagen y reputación ya estaba hecho, con el lanzamiento de un proyecto oficial para prohibir el uso de esta plataforma en cualquier oficina de gobierno.  Ahora, con los últimos giros del caso Kaspersky no está nada contento y ha decidido tomar medidas legales.

Según informa wccftech, la compañía ha levantado una demanda contra el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS) por su programa de prohibición y el daño a su imagen pública, llevando ahora el asunto a otros tribunales.

Mientras, en paralelo, Eugene Kaspersky publicó una carta abierta contra la DHS en su blog oficial, exponiendo todos sus argumentos sobre la actuación del Departamento durante el proceso de investigación, que habría sido injusto para su compañía:

El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos no brindó a Kaspersky Lab el debido y adecuado proceso, basando principalmente (su investigación= en fuentes públicas subjetivas y no técnicas, como informes de medios no corroborados y, a menudo, de fuentes anónimas y rumores…

La gota que derramó el vaso habría sido la firma personal de Donald Trump, al activar el mes pasado una iniciativa donde la prohibición de Kaspersky se expandía incluso entre agencias civiles y militares.

Esta actitud por parte de las autoridades habrían afectado la reputación y operaciones comerciales de la empresa, sin existir evidencia directa de su intención por cometer un acto ilícito.

Kaspersky busca limpiar su imagen.

El pleito apenas comienza.