Julian Ugarte, el candidato a Senador que abogará por parlamento digital y educación cibernética

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El candidato por Amplitud nos detalló los aspectos de su programa de cara a las elecciones parlamentarias, su visión de la política y planes para digitalizar el congreso.

Viñamarino, diseñador industrial y graduado de la Singularity University en Silicon Valley. Julián Ugarte se ha convertido en un reconocido promotor de la innovación y emprendimiento nacional al ser fundador de TECHO y Socialab, desarrollando además gran parte de su carrera fomentando iniciativas con impacto alto impacto social en Valparaíso, Chile y varios países de América Latina.

Hoy, apoyado por Amplitud y miembro del pacto Sumemos, busca asegurar un cupo como senador en la Región de Valparaíso en las elecciones parlamentarias del próximo 19 de octubre, una aspiración que se distingue por el fuerte énfasis tecnológico y particularidades políticas.

FayerWayer: En tu sitio web señalas que, de ser electo, sumarías al senado “una visión moderna, poco ideologizada, de futuro, innovadora”. ¿Consideras que se puede hacer política sin ideología?

Julián Ugarte: Creo que uno de los grandes problemas es que la derecha no está hablando con la izquierda y viceversa. Más que sin ideología, porque tengo la ideología de hacer un mejor país, de modernizar, y de la inteligencia distribuida, creo que la ideología de derecha o izquierda está frenando las conversaciones.

FW: ¿Te sientes identificado con el planteamiento de Francis Fukuyama, sobre que las ideologías han sido sustituidas por la economía (de mercado)?

JU: Sí, algo. Aunque considero que el desarrollo social no tiene por qué estremecer el desarrollo económico. En un futuro, las mejores empresas van a ser las empresas que resuelvan los problemas más importantes del mundo.

Has planteado como eje de tus propuestas la economía del bien común y sostenible ¿Qué es lo que te impulsa a pensar en un cambio en esa dirección?

JU: Cuando fundé Socialab teníamos la idea de apoyar emprendimientos que resolvieran un problema social y que al mismo tiempo tuviesen un modelo sostenible de mercado para poder crecer. Nos hemos dado cuenta que los grandes problemas son las grandes oportunidades para generar soluciones y valor. Hoy día vemos que en Valparaíso hay un problema tremendo con la basura, pero hay grupos y emprendedores sociales que están resolviendo el problema. Hay que liberar la fuerza de los desafíos del país para que el emprendimiento y personas naturales con su energía ayuden al desarrollo estratégico del país. Esto hay que incentivarlo de muchas maneras, porque es una fuera grande.

Un parlamento digital

FW: Dentro de tu programa, propones digitalizar el parlamento, mediante una plataforma de participación ciudadana. ¿Cómo funciona y por qué es importante hoy día que la gente pueda incidir en las decisiones que se tomen?

JU: El año pasado estuve en Singularity y allá nos juntamos con Santiago Siri, un argentino que creo el Partido de la Red y una plataforma de nombre Democracy Earth, que funciona como un parlamento digital, de código abierto, y mediante la tecnología blockchain para poder tomar decisiones colectivas. Esto fue un gran ejemplo.

Imagínate que estamos legislando sobre el matrimonio igualitario. Si bien mi tendencia es liberal y lo aprobaría, me gustaría poder explicarle a la gente que compone este parlamento digital las posturas en el tema. En nuestra propuesta de parlamento digital, vamos a partir con un grupo de 1000 personas, que tienen la obligación de pensar en el bien común y no en el bien personal por cada ley que estemos legislando. Ellos van a votar en esta plataforma y el resultado de esa votación va a ser mi voto.

Los efectos que esto tiene son tremendos porque, por un lado, si los jóvenes participan, se amplifica la democracia. Al mismo tiempo, si se distribuye el poder entre muchos, se elimine la posibilidad de corrupción. Esto se va aplicar solo a mi candidatura, aunque creo que cuando el resto se de cuenta que la inteligencia distribuida centrada en el bien común, yo creo que va a ser una inspiración para otros senadores. Como es de código abierto y la metodología es copiable, creo que va a traspasarse como una de las buena práctica.

FW: Y si tuvieses que votar por algo en lo que no crees, ¿estarías dispuesto?

JU: Creo que ahí hay tres factores a considerar. Lo primero es que pudiese darse el caso de que entrada un caudillismo a plataforma; la forma de resguardar al red de eso es mediante un protocolo de crecimiento orgánico. Como vamos a partir con mil personas que velan por el bien común, cuando esto agarre vuelo, cada uno tendrá una invitación y el número de miembro/as se doblara; así iremos creciendo.

Pero no creo que ocurra. En otra situación, es posible que mi discurso haya sido poco convincente, o que simplemente no tenga la razón. En estos caso, sí, tomaría la decisión que tomase el parlamento digital. Hoy día hay mil personas inscritas en el parlamento (digital), que son las pioneras. Son personas que sé que piensan en el bien común, que van a oír lo que se está votando y votarán a conciencia.

FW: Entonces, no es que un ciudadano cualquiera pueda ingresar y participar…

JU: Al principio no. Después de un tiempo, cuando hayamos hecho reuniones grandes, explicando como funciona todo, las personas tendrán invitaciones y habrá un crecimiento exponencial, pero lo primero que tenemos que hacer es darle carácter a esta comunidad.

FW: ¿Y cuál fue el criterio que se utilizó para seleccionar a esas personas? ¿Va a ser 100% abierta en algún momento?

JU: El primer criterio que se ocupó, fue que pertenecieran a la Región de Valparaíso. Por otra parte, hay muchos emprendedores sociales, de los cuales tengo la garantía que piensan en base al bien bien común. Esto ya se llenó. Al principio no queremos dejarlo abierto porque si hacemos algo que no es homogéneo, que no se orienta al bien común, la plataforma no va a tomar el carácter que tiene que tomar. Esto por esencia es mucho más representativo que lo que hacen otros parlamentarios en el congreso. Es muy difícil que un senador tenga el criterio para representarte en cosas tan diversas y en tanto tiempo a alguien. Por eso, esto va a ser 100% abierto, pero no desde el principio. Esa es la intención y ojalá que hayan contrapeso. Por eso prefiero partir con personas que tienen espacio para reflexionar y que todavía no están tan ideologizadas.

FW: Hay autores que plantean que las ideologías subyacen en todo, porque siempre se persiguen tendencias, ideas o lineamientos políticos. Es esto lo que lleva a la gente a votar, entre otras cosas. ¿Qué opinas de eso?

JU: Sucede que, al final, si siempre hay votos de partido, si los de un lado siempre votan que sí y los del otros que no, mejor ponemos robots para votar. En un Congreso tiene que haber espacio para la reflexión. Los senadores son personas que tienen que reflexionar, no pueden ser unos robots automatizados que digan si o no por creencias anteriores. Si no reflexionan, yo les aconsejaría poner robots porque es mucho más barato.

FW: Has dicho que una red de ese tipo puede ser segura con blockchain, pero los dispositivos a nivel usuario presentan muchas vulnerabilidades ¿Crees que hace falta más educación cibernética?

JU: De todas maneras. Va a tener que haber educación cibernética y educación cívica. Mi equipo va a estar orientado a aumentar la participación del parlamento (digital) y que las ideas puedan ser planteadas en la plataforma. Si esas ideas tienen apoyo, yo puedo empezar a procesar leyes a partir de eso. Se tendrán que hacer muchas reuniones o cabildos abiertos, y parte importante de mi equipo va a estar velando por la participación y educación cibernética. No voy a tener un asesor, si no que quiero que sean 50 mil.

FW: Otra de tus propuestas es fomentar los emprendimientos locales. ¿Crees que es relevante avanzar en la regionalización?

JU: Absolutamente. Santiago es la ciudad con el precio más caro de casas de América Latina; está colapsado. Hoy día sabemos que el desarrollo económico va de la mano de los talentos. Muchos de esos talentos se van de Valparaíso porque no hay oportunidades. Me parece que es muy bueno para el país que el talento se descentralice y a partir de eso se regionalice Chile. La mejor forma es incentivando que los talentos se queden en regiones, eso puede ser mediante incentivos tributados, por ejemplo. Creo que con la elección de directa de gobernadores regionales (intendentes), se está avanzando en poder tomar más decisiones locales. Ahora, eso no va a servir de nada si el talento no está en el lugar, porque no se va a generar valor.