El 5G va a ser increíble, pero cuidado con nuestros datos

El 5G va a ser increíble, pero cuidado con nuestros datos

Sobre lo que vimos de esta tecnología en el Mobile World Congress.

En el contexto del Mobile World Congress era muy fácil perderse entre las últimas novedades de varias de las principales marcas de equipos celulares. La mayoría apuntadas a terminales.

Si se mira un poco más allá, se pueden ver otras presentaciones que de seguro marcarán la pauta con más fuerza en el futuro cercano, entre estas, la tecnología 5G es la que nos llamó más la atención.

En un mercado que sí o sí será dominado por los aparatos “inteligentes” (dígase conectados a internet), se hace necesario que las tecnologías de la conectividad vayan de la mano con estos avances, y es ahí donde el 5G entra en juego.

Uno podría pensar que se trata simplemente de un nuevo estándar de velocidad en móviles, y sí, trae de eso, pero otras aplicaciones para esta tecnología podrían cambiar el paradigma general de la conectividad como la conocemos.

Su velocidad que puede alcanzar sin esforzarse los 8Gbps (10Gbps funcionando a tope) de bajada y en equipos celulares compatibles hasta 1Gbps, lo que lo convierte inmediatamente en una apuesta para zonas habitadas, donde poniendo repetidores en los postes, se podría reemplazar a la fibra óptica, por ejemplo, que es la tecnología más avanzada disponible en nuestra región.

Además, uno de los desafíos actuales es la utopía de lograr una latencia de 1 ms con esta tecnología, lo que reafirmaría aún más la posibilidad de tener un mundo sin cables, pero de acuerdo a la gente de ZTE y otros expertos con los que hablamos, todavía estamos lejos.

Lo anterior trae otras implicancias, ya que las conexiones, al ser aéreas, y dada la estabilidad del 5G es una opción más segura en caso de catástrofes, donde al menos las comunicaciones no se verían afectadas como si ha pasado cuando se dañan los canales que llevan internet a nuestros hogares.

Además, teóricamente la instalación sería más simple ya que requerirías de un hub recibidor en tu casa, que de acuerdo a los especialistas, sería tan fácil de instalar que el depender de una visita técnica, pronto podría convertirse en parte del pasado.

Volviendo a los aparatos conectados, esta tecnología permite diferenciar qué necesita de mayor conexión y qué requiere de menos datos. Por ejemplo, el computador de tu casa requiere de una velocidad estable para llevar a cabo su trabajo, mientras que una ampolleta inteligente requiere de un mínimo de conexión para funcionar correctamente. Este discernimiento permite que la la distribución del ancho de bajada disponible sea más eficiente y por lo tanto mejor aprovechado.

En un hogar donde casi todas las cosas estarán conectadas entre sí a través de internet se presenta otro desafío, el de la seguridad, y es que con las tecnologías actuales la vara no ha sido muy alta y han existido casos emblemáticos de hackeos. Desde un chico en Estados Unidos que hizo que un montón de impresoras con WiFi entregaran mensajes de odio, a otros que han logrado cambiar los mensajes en las vallas publicitarias y de carreteras.

Esto a primera instancia puede no parecer tan grave, pero cuando esto funcione dentro de nuestro núcleo hogareño y dependamos de su buen funcionamiento para cumplir nuestro día a día es primordial que los avances en domotica vayan de la mano con mejoras sustanciales en los protocolos de seguridad.

A su vez, la regulación gubernamental es un factor clave en el avance de esta tecnología. Hace muy poco una marca de televisores en Norteamérica fue descubierta recogiendo datos de consumo de sus clientes y vendiendo esa información a avisadores.

En un mundo donde cada aparato tendrá huella de nuestros hábitos, es primordial que la regulación respecto a la privacidad de los usuarios sea efectiva. Actualmente mucho de lo que hacemos en internet sirve para tratar de vendernos algo de acuerdo a nuestros gustos ¿Te gustaría que eso sucediera también dentro de tu casa? El rol fiscalizador de las entidades correspondientes debe ser una exigencia desde el primer día que empiece la inevitable expansión del 5G.