Crean máquina para analizar el semen con tu smartphone

Crean máquina para analizar el semen con tu smartphone

No, en ningún momento ambos tendrán que tocarse.

Digamos que siempre tuvimos dudas sobre nuestra fertilidad y queremos salir de la duda de manera rápida y efectiva. Para muchos es un tema tremendamente complicado, por el cual incluso llegamos a gastar millones en diagnosticar y solucionar, pero ahora nos podremos ahorrar algunos billetes gracias a un nuevo aparato que nos permite analizar la calidad de nuestro semen con nuestro teléfono móvil. ¿Qué?

Se trata de un dispositivo impreso en 3D que nos permite aumentar las capacidades de la cámara de nuestro smartphone, dejándonos ver la cantidad y calidad (someramente para el ojo amateur, por supuesto) de los espermatozoides presentes en el fluido seminal, con un porcentaje de precisión que alcanza un sorprendente 98%. Y no, en ningún momento uno toca al otro, porque claramente… Qué asco. Esta imagen lo grafica de mejor manera.

¿Lo bueno de esta creación? Pues que al costar solamente USD $5 de producir, reduce enormemente los potenciales gastos y tiempo de espera para los resultados de los pacientes que quieran realizarse este examen, además de facilitarle la tarea a los propios doctores. Según consigna The Verge, el endocrinólogo del Centro Médico de la Universidad de Washington, John Armory, dijo que “me gusta este aparato, obviamente es una gran mejora”.

Se espera que el valor comercial de este aparato no supere los USD $50 (sí, el mercado y su margen de ganancia otra vez hicieron de las suyas) dentro de los próximos dos o tres años, por lo que prontamente tendremos un dispositivo para salir de dudas y comenzar un tratamiento de fertilidad con una buena base de evidencias.

Este sería sólo el primer invento para detectar enfermedades o condiciones de manera temprana, fácil y accesible para los usuarios, ya que también se tiene en mente desarrollar equipos similares para analizar sangre y saliva, pudiendo encontrar así rastros de enfermedades infecciosas como el VIH, ébola y otros males que hoy nos aquejan. Son buenos tiempos para la ciencia (no los echemos a perder, por favor).