¿De verdad necesitamos un gama alta? [W Opinión]

¿De verdad necesitamos un gama alta? [W Opinión]

Porque gastarse mil dólares en un teléfono ya no es opción.

De un tiempo a esta parte, la gama alta se ha disparado en precios que poco justifican el valor del teléfono. Dispositivos como el iPhone o el Galaxy más actual acaparan la atención de los usuarios durante su anuncio, sin embargo a la hora de revelar la disponibilidad por país existe un clamor generalizado por el elevado costo. Con Trump en los controles, los chinos amenazando y la economía sufriendo, es justo que te hagas la siguiente pregunta: ¿De verdad necesitas ese nuevo teléfono premium?

Durante los últimos años hemos visto como la gama media ha dejado de ser representada por esos mediocres y costosos celulares de Samsung o Sony, dando paso a series como el Moto G, el nuevo ZenFone de Asus o las variantes que ofrece Xiaomi. Tal vez los fabricantes se dieron cuenta del potencial de un mercado que no puede sacrificar la mitad de su sueldo en un plan tarifario a 20 años, con tal de obtener el iPhone más novedoso.

Si bien el Nexus 5 me hizo cuestionarme si de verdad necesitaba un gama alta, fue el G5 quien le dio al clavo. No es que disculpe a LG por su pésima estrategia de intentar vender un modelo recortado como teléfono premium, sino por provocarme a analizar mis necesidades. Durante las dos semanas que tuve el G5 SE como teléfono de día a día, no tuve problemas de rendimiento con juegos y aplicaciones, quedé satisfecho con las fotos y la batería duró lo suficiente: un día (normalmente cargo el celular toda la noche).

Después de eso probé suerte con un Moto X Play del año pasado, seguido de un Alcatel Idol 3 de 5,5 pulgadas. En los dos casos mi experiencia fue positiva, ya que nuevamente no sufrí ralentizaciones y pude jugar sin problemas. La diferencia en calidad de las fotos comparada con el G5 fue significativa, pero debido a que son imágenes que van a redes sociales estaba de más hacer un drama.

En nuestra última visita a Mobile World Congress charlamos con gente de la industria y llegamos a la conclusión que al usuario final no le importan las especificaciones técnicas, sino la experiencia de uso. El tema de los benchmarks es igual de absurdo, porque de nada sirve que tu Xperia haya sacado la mejor cifra en DxOMark si tomar una foto es un martirio gracias a la interfaz de usuario o cierres inesperados de la aplicación de cámara.

China es uno de los países en donde la competencia es más reñida. Empresas como Xiaomi, Huawei o Asus se pelean el mercado lanzando teléfonos que ofrecen una excelente experiencia de uso a precios verdaderamente risibles. América Latina es otro mercado con gran potencial, sin embargo los consumidores tienen que abrir los ojos a nuevas experiencias y dejar de pensar que solo Samsung o Apple son los únicos que fabrican buenos terminales.

Sí, al final del día lo que importa es la experiencia de uso. Y si analizamos nuestras necesidades es probable que encontremos que no requerimos del teléfono con el Snapdragon o el Kirin más poderoso.

¿Para qué pagar mil dólares por una versión premium cuando el hermano menor hace lo mismo y de un modo mejor?