Review: Moto Z y sus Moto Mods

Review: Moto Z y sus Moto Mods

El futuro es costoso y requiere de un bolsito.

Desde que Lenovo tomó las riendas de Motorola Moto, hemos sido testigos de cómo la otrora marca reina de la gama media ha perdido la identidad que ostentó en 2013, pero que ha ganado un montón en experimentación, con buenos y malos resultados.

La apuesta que se nos presenta hoy es su primer paso al mundo de los teléfonos modulares, algo introducido en la mente de las personas con el concepto del Phonebloks y posteriormente con el suspendido Project Ara de Google. Otras marcas, como LG, fueron los primeros en tratar de masificarlo, pero sin mucho éxito.

Hoy, Moto pone a nuestra disposición su propuesta modular, que acompañada de una campaña de marketing masivo y lo flashy del concepto, hacen que sea de interés transversal saber cómo realmente funciona el Moto Z y sus Moto Mods.

Especificaciones

  • Pantalla AMOLED 5.5 pulgadas
  • Procesador Qualcomm Snapdragon 820
  • RAM: 4 GB
  • Sistema operativo: Android 6.0.1, con plan de actualización a Nougat
  • Almacenamiento: 32/64 GB ampliable a 256 GB vía micro SD
  • Cámara trasera 13 MP f/1.8 y delantera 5 MP f/2.2

Diseño

Se nos presenta un equipo que llama mucho la atención, es tan delgado que no cabe un puerto de audífonos. La protuberancia de la cámara sobresale en exceso, pero con un sentido, hacer encajar los Moto Mods, de los cuales hablaremos más adelante en detalle, por ahora nos dedicaremos al equipo como tal. Por cierto, se carga a través de USB-C.

Su panel de vidrio trasero o lo odias o lo amas, tiene un patrón de rayas que puede parecer atractivo para algunos, con 16 puertos magnéticos en forma de puntos dorados en la parte baja, donde se conectan los Moto Mods. En la parte frontal el espacio se siente bien aprovechado, no tiene demasiados bordes y la distribución de los sensores está bien resuelta.

Llama mucho la atención el lector de huellas dactilares cuadrado en la parte baja. Rompe absolutamente con la armonía estética del terminal y es fácilmente confundible por un botón de inicio, pero no es nada más que un botón de desbloqueo y bloqueo, son incontables las veces que me confundí. Por cierto, en su función de reconocimiento de huella dactilar funciona muy bien, 10 de 10 veces reconoce mis datos, en más de una semana de uso continuo no me ha fallado.

Los botones laterales se sienten bien construidos y que la textura del botón de encendido sea tan prominente lleva a tener menos confusiones, aunque los botones de volumen, al ser del mismo porte y estar en la parta derecha alta se sienten poco alcanzables y muy cerca del encendido. Podrían haber estado en la izquierda y sería un problema solucionado.

La pantalla es espectacular, aunque con colores un poco reventados, en el día a día se siente cómoda y con buena ganancia lumínica. No sufre de grandes problemas a plena luz del sol. Consumir contenido multimedia es un agrado y jugar también. No esperaba nada menos de algo que se nos presenta como un gama alta.

Rendimiento

El teléfono es una bestia. Con su experiencia Android casi pura y sus especificaciones acordes a un buque insignia de la temporada no sufre de tirones o cuelgues. La mínima capa de Moto encima de Marshmallow son solo pequeñas funciones que hacen muy útiles y que ya son tradicionales de la marca, como el doble giro con la muñeca para ir a la cámara (y que siempre hecho de menos en otros equipos) y el gesto chop-chop para prender el flash a modo de linterna.

Suelo usar juegos exigentes como Hearthstone a modo de benchmark, el cual no está muy bien optimizado en Android y por lo general cuesta mucho que ande bien. En este caso funcionó de forma satisfactoria, no es que vaya qué bestia la fluidez, pero es jugable de forma cómoda y eso nos habla muy bien de la distribución de los recursos y la memoria a través del equipo ¡Bien, Moto! 

Al ser una experiencia de Android casi stock, el teléfono padece de ser aburrida en características novedosas, pero por otro lado eso es lo que nos permite la fluidez que se nos presenta. La falta de aplicaciones innecesarias pre instaladas (bloatware) es un lujo en un equipo con Android. No te vas a encontrar con tres clientes de correo, dos  calculadoras y dos galerías de fotos, simplemente los servicios de Google y ya está.

Lastimosamente la batería me dio una duración promedio de 3 horas y media de pantalla encendida con el uso que le doy a los celulares (spoiler: mucho). Una decepción, pero no sé qué esperaba en un equipo tan delgado. Supuestamente esto se arregla con el Moto Mod de batería, pero pierde toda la exquisitez del diseño del celular.

¿Buenas fotos?

Esperaba mucho más en este apartado. La cámara anda rápido y la interfaz es agradable. Además incluye modo manual por si quieres obtener mejores resultados, pero en el caso de la gran mayoría de las personas, la parte “apunta y dispara” es insatisfactorio.

No enfoca rápido, tiende a sobre saturar los colores y a sobre procesar los bordes y texturas. En condiciones de poca luz anda muy mal a pesar de contar con buena apertura. La cámara frontal es normal, es el “desde”, lo que esperas de un equipo en este rango de precio, ni más ni menos, además cuenta con flash led frontal, para todos los que gustan de sacarse selfies en la oscuridad.

Moto nunca se ha caracterizado por tener buenas cámaras, y lamentablemente esta no es la excepción.

Los Moto Mods

La gran gracia del teléfono son estas “mochilas” que añaden funciones extra y que son muy simples de instalar. La encajas y ¡voilà! está listo para usarse. El más básico es una carcasa trasera de cuero, que se siente bien en la mano, le da algo más de agarre al equipo y esconde la cámara.

Todo sería perfecto si no fuera porque tiende a “bailar” un poco de forma pendular en la parte baja, nunca da la sensación de que está totalmente encajada, una lástima, pero viene de regalo con el equipo. Se ve bien y no me quejo.

Incipio construyó una batería, tal como las clásicas Mophie. Añade algo de peso y bastante grosor. Por un lado arregla el problema de la poquísima duración de la batería, pero por otro lado, el teléfono con este accesorio ya no se siente premium. Es una joroba que hace que el equipo pierda gracia a cambio de funcionalidad. La batería viene incluida en el bundle del teléfono

También tenemos un parlante JBL exquisito y que suena muy bien. Cumple la misma funcionalidad que un altavoz externo bluetooth, pero este solo funciona con la familia de los Moto Z, y he ahí el problema ¿Por qué habría de comprar este Mod, si puedo comprar un parlante que funcione con el resto de mis cosas? Cuesta CLP $109.990.

Probablemente el más novedoso es el proyector. Puede dar imagen de hasta 70 pulgadas (perdiendo calidad lógicamente) y era el que más quería probar. Lamentablemente, con el paso del tiempo me di cuenta que no encontraba ocasiones reales para usarlo además de ser un simple truco para impresionar amigos y familiares.

Además, la batería no dura más de 45 minutos hasta que empieza a drenar tu teléfono. Llego a pensar que fue lanzado por el hecho de demostrar que se puede, pero sufre del mal de ser primera generación y se nota. Cuesta CLP $299.990

Existe también un Moto Mod que es un lente Hasselblad que reemplaza a la cámara del equipo y cuenta con zoom óptico, pero no se nos facilitó para probarlo. 

Conclusión: una buena idea que se torna incómoda

Es un gran equipo, con un diseño exquisito pero que da compromisos en áreas poco agradables, como la duración de la batería, la falta de un conector de audífonos y el hecho de que solucionar estos compromisos requiere de viajar con los Mods a todos lados. No sé ustedes, pero yo no quiero andar con una cangurera/banano/riñonera a todos lados por culpa de mi celular.

No me malentiendan, es muy entretenido el concepto, pero quizás está un poco adelantado a su tiempo, además, estar en este futuro tiene un precio en Chile de CLP $650.000 (USD $1001) aproximadamente con dos Mods (en nuestro caso batería y carcasa), si quieres la entretención completa, prepárate para gastar plata que te alcanza para comprar otro terminal.

En México puede adquirirse en la página de Motorola a un precio de MXN $15,999 (USD $855).

Lo bueno:

  • Diseño innovador
  • Android casi puro
  • Cero cuelgues, todo rápido
  • Concepto modular nunca antes visto y bien ejecutado

Lo malo:

  • La cámara
  • La duración de la batería
  • El precio