ReCore [NB Labs]

ReCore [NB Labs]

Un desierto demasiado árido.

Solo hay que avanzar unos minutos en ReCore para notar que es como un juego de otra época. A estas alturas aquello se ha repetido hasta el cansancio, pero no puede ser más cierto. En la era actual, cuando se habla de juegos de acción en realidad se habla de juegos de disparos con una que otra cosa extra. En la era PS2, los juegos de acción eran un híbrido de muchas cosas y donde los disparos no eran lo principal, sin parte del paquete.

Este ReCore es un juego de acción basado en la definición de “juego de acción” de hace 15 años atrás.

Lo cual no es malo por defecto porque por defecto sirve para refrescar un poco los juegos de acción. ReCore además está lleno de elementos sacados de varios otros géneros que arman un conjunto bien variado. Hay harta exploración, hay muchas plataformas, hay habilidades que aprender y objetos que recolectar, hay robots compañeros que tienen utilidades bien marcadas y también tiene el modelo ese de calabozos que permiten seguir avanzando y hacerse cada vez más poderoso.

También hay jefes robots gigantes. No muchos, pero varios a los que enfrentarse en diferentes puntos del juego y que exigen usar bien las armas basadas en colores/elementos. Esto aplica también para los enemigos normales dentro del juego -todos, robots que parecen animales- ya que a un enemigo amarillo el arma roja le hace poco daño. Suena (y se juega) similar al concepto de Mega Man y sí, ReCore toma harta influencia de ello.

Como buen juego en tercera persona y de acción rápida, es clave que la movilidad y el control del personaje sea competente. Afortunadamente en ReCore los diseñadores se leyeron el manual y los movimientos de Joule son un arma suficiente como para salir airoso de todo sin pelearse con el control. Un detalle importante es la cámara y por el simple hecho de que no falla en los momentos más importantes. Esto parece caer de cajón pero lo cierto es que no pocas veces en otros juegos uno termina tirando maldiciones al aire porque la cámara juega malas pasadas.

Aquí eso no es problema. La cámara se mueve a gusto del jugador y pese a que al apuntar se bloquea un blanco específico, los movimientos están bien ajustados.

Luego, están los compañeros de armas de la protagonista, los CoreBots. Se van consiguiendo a medida que se avanza en la historia y sus habilidades son clave para poder seguir avanzando. Todos sirven para atacar a los enemigos en combate, pero el que parece perro puede encontrar objetos enterrados en la arena mientras el que parece gorila golpea paredes y rompe objetos que bloquean el paso. La que parece araña sirve para escalar por ciertas paredes y llegar a lugares inalcanzables.

Además, es posible mejorar a todos los robots con las cosas que van quedando tiradas luego de cada batalla. Se vuelve a la nave principal y se arman las partes de armadura -primero hay que encontrar los planos necesarios, eso sí-. Se equipan y de vuelta a pelear, ahora con más poder.

Algo no cuaja

Todos los párrafos anteriores son casi como un resumen de las partes que componen a ReCore y a estas alturas creo que ya está todo más o menos claro respecto a lo que ofrece el juego como tal. El problema para ReCore es que los videojuegos no son solo la suma de sus partes y a veces por muy buenas intenciones que hayan, si esas partes no cuajan entonces el sabor de boca que va quedando a lo largo de la experiencia es un poco difuso, insípido.

ReCore no es un mal juego, pero tampoco es uno totalmente bueno. A medida que iba jugando y desbloqueando logros y encontrando CoreBots y abriendo calabozos, me fue quedando siempre la sensación de que algo falta para dar en el clavo. El mapa no es tan grande pero por momentos se hace aburrido de recorrer. Los calabozos están bien hechos pero no pocas veces pensé en que la pasada por ellos es más larga de lo que debiera ser. Los jefes gigantes están siempre rodeados de enemigos normales que aparecen a discreción y a la larga esos enfrentamientos son no muy diferentes a los encuentros normales, excepto claro que hay que disparar más. Las estrategias son siempre las mismas y lo único que va cambiando es el color del arma o el robot de compañía a utilizar.

Hay detalles técnicos que en Xbox One también dejan que desear. Y no por potencia de la consola, porque se han visto juegos más exigentes sin detalles tan feos como los tiempos de carga, que son exageradamente largos. Visualmente el juego tiene una estilo propio pero parece como si ese estilo se compusiera de demasiados elementos genéricos. El modelo de la protagonista está bien trabajado, pero nada más está al mismo nivel. Ciertas zonas son más densas en cuanto a actividades que otras y parece como si las más vacías estuvieran ahí solo para agrandar el mapa.

Conclusión: buenas y poco refinadas ideas

En general, ReCore es un juego disparejo. Va todo el rato a saltos. Pasa de calabozos que dan buenos minutos de acción e inmediatamente se va a zonas donde hay que avanzar por el desierto hasta el indicador de objetivo, solo para llegar ahí y darse cuenta que no se puede activar esa puerta porque faltan algunos requerimientos y todo de vuelta atrás por ese mismo desierto. Usar un viaje rápido para volver atrás de rápido no tiene nada porque… tiempos de carga.

Es cierto que ReCore es un juego más barato y de un presupuesto mucho menor a una gran producción, pero eso no lo exime de la crítica por defecto. ReCore parte de una buena base pero está poco refinado, poco pulido. Quizás quisieron agregar demasiadas cosas, más de lo que permitían los recursos que tenía el estudio. No lo se. Visto todo lo que debía ver en el juego, me queda la sensación de que hubo muchas buenas intenciones que no terminaron de completarse como merecían.

Versión de Xbox One analizada. Copia de revisión facilitada por Microsoft.