Unión Europea prepara cargos en contra de Google por Android

Unión Europea prepara cargos en contra de Google por Android

La comunidad política revisó los contratos que ha tenido la compañía con los fabricantes y la acusa de vulnerar algunas leyes antimonopolio.

Un nuevo capítulo en torno a las disputas entre países y las compañías de tecnología se librará en el corto plazo, luego de que el Financial Times asegurara que la Unión Europea presentará cargos en contra de Google por abuso de posición dominante en el mercado, todo por culpa de Android.

El medio señala que la Comisión europea realizará este miércoles una serie de acusaciones en contra de la compañía de Mountain View, a raíz de su política de obligatoriedad a las marcas de incluir una serie de aplicaciones de su procedencia para quienes utilicen este sistema operativo.

Será la comisaria europea de Competencia, Marghethe Vestager, quien oficializará este proceso, tras recibir un par de denuncias en contra de Google, ya que ciertas condiciones impuestas por la empresa de tecnología relacionados con el uso de Android chocarían con las leyes antimonopolio que existen en la Unión Europea.

La investigación que antecedió a este proceso toma como base tres puntos, los cuales apuntan a si la compañía a cargo de Android ha puesto trabas de manera ilegal al desarrollo y acceso al mercado de aplicaciones móviles rivales o motivar a los fabricantes a instalar sus propios servicios; saber si han impedido a las compañías a fomentar y comercializar versiones modificadas del software que podrían competir con el Sistema Operativa; y confirmar si han obstaculizado ilegalmente a programas rivales mediante la vinculación a plataformas provenientes de los de Mountain View.

El Mundo reporta que hay varias pruebas para poder desplegar los cargos, y se podrían imponer multas de hasta el 10% de la facturación de la empresa en el ejercicio anterior, lo que podría resultar en el pago de USD$ 7.450 millones. Sin embargo, otro camino podría ser que la UE obligue a Google a revisar sus contratos con los fabricantes con respecto a la instalación por defecto de sus aplicaciones.

De todas formas, en el caso de que Google resulte culpable, puede apelar, en un proceso que podría extenderse por años, tal como ha ocurrido con otros casos, como con Microsoft. De antemano, la compañía ya se ha defendido con que ellos no obligan a usar Android con sus servicios y que da libertad a las marcas y a los clientes sobre qué llevar en sus dispositivos.