BlackBerry responde al cifrado roto por la policía canadiense

BlackBerry responde al cifrado roto por la policía canadiense

John Chen, CEO de BlackBerry, no niega los hechos.

Hace unos días VICE publicó un extenso reportaje de cómo la Policía Montada de Canadá había logrado obtener una llave capaz de descifrar los mensajes enviados por BIS (BlackBerry Internet Service), rompiendo así la encriptación de cualquier dispositivo BlackBerry. Hoy es el mismo John Chen, CEO de BlackBerry quien ha publicado una entrada en el blog de la empresa para aclarar los hechos.

En la entrada Chen no niega la información de que la policía canadiense tiene la llave que abre el cifrado. El CEO de BlackBerry dice que han sido claros en su postura de que tanto las empresas de tecnología como los buenos ciudadanos deben cumplir con las solicitudes legales razonables de acceso a esta información.

Chen confirma que colaboró con la policía canadiense en la desmantelación de una organización criminal, manteniéndose en los principios legales de acceso.

Para BlackBerry hay un equilibrio entre hacer lo que es correcto, como ayudar a detener a los criminales, y prevenir abusos del gobierno al invadir la privacidad de los ciudadanos, como cuando nos negamos a dar acceso a nuestros servidores a Pakistán. Hemos sido capaces de encontrar este equilibrio, incluso cuando los gobiernos nos han presionado para cambiar nuestras razones éticas. A pesar de estas presiones, nuestra postura ha sido inquebrantable y nuestras acciones son la prueba de que nos comprometemos a estos principios.

El CEO de BlackBerry confirmó que BES, su servicio empresarial, es impenetrable. En ningún momento se vio involucrado en esta investigación. Para el resto de personas que utiliza BIS, la realidad es que la información puede ser vulnerada por una autoridad si hace algún requerimiento oficial.

A diferencia de otros servicios de mensajería como WhatsApp, los mensajes enviados por BlackBerry pasan por un servidor que envía el mensaje cifrado de un terminal a otro. Los mensajes se cifran, pero la llave se encuentra en un servidor intermedio y no en el teléfono en donde se escriben.