Batman, Superman y sus historias en el cine [Segunda Parte]

Batman, Superman y sus historias en el cine [Segunda Parte]

Pasamos a revisar la nueva década para el "Hombre Murciélago", la que trajo más sin sabores que buenos réditos.

Continuamos revisando todo lo que nos dejó el cine entre Batman y Superman, a pocos días del estreno de Dawn of Justice. Ya fuimos testigos de las primeras entregas, que sentaron las bases de cómo serían recordados tanto en la historia de Bruce Wayne como la de Clark Kent. Ahora, viajaremos a los años 90, donde al igual que el “Hombre de Acero”, el héroe de Ciudad Gótica arrancó la década con todo esplendor y terminó con un capítulo que muchos prefieren olvidar.

Partimos así con una película totalmente proveniente del cine de autor, y que si bien es recordada con cariño y por llevar este tipo de entretenimiento a un sector más oscuro, también fue clave para que terminara teniendo un mal futuro.

Batman Returns (1992)

Más siniestra, pero menos exitosa que la primera, la segunda parte del “Hombre Murciélago” representó todo lo que uno podría esperar en cuanto a la imaginación de Tim Burton.  El director, abrumado por algunos problemas personales y quizás influenciados por una magnífica obra que había presentado el año anterior (El Joven Manos de Tijeras), dirigió esta nueva entrega que no lo tenía muy convencido, pero que Warner Bros estaba empeñada en sacar adelante. Sin embargo, el cineasta tomó las riendas de este proyecto solo con la condición de poder tener una mayor libertad en la producción, en comparación al éxito de 1989.

Lo anterior significó varias cosas, aunque principalmente que Batman Returns fuera más ambiciosa que realmente satisfactoria. Contaba con un guion que dejó varios vacíos y que tuvo que ver principalmente con 2 nuevos personajes que, al igual que con la entrega inicial, dejaron un poco atrás en protagonismo al héroe de Ciudad Gótica: El Pingüino y Catwoman.

Si bien ninguno de los 2 pudo opacar el excelente desempeño del Joker en la primera parte, sí tuvieron un mejor desarrollo a lo largo de la película, lo que opaco el poder conocer algo más a Bruce Wayne. Sin embargo, la historia tanto de Oswald Cobblepot como de Selina Kyle tuvo varios momentos un poco absurdos, que dejaban entre ver esa mirada poco coherente y escatológica en la que cayó en esta parte Burton. ¿Alguien recuerda cómo Gatúbela tomó sus poderes acrobáticos?, una duda que explica un poco lo inverosímil que fue Returns.

Sin embargo, el papel de ambos enemigos de Batman fue muy bien ejecutado por Danny de Vito y Michelle Pfeifer. No así el extraño personaje que interpretó Christopher Walken como Max Schrek. Un multimillonario que apoya la campaña del Pingüino y que tiene una suerte de atracción y enemistad con Catwoman que no logra cuajar, así como tampoco se entiende mucho este mismo fenómeno entre el personaje felino y el “Hombre Murciélago”.

Justamente estos “peros” en la segunda entrega hicieron que no tuviera la grandiosidad de la primera parte, pero que destacaba por su estética y acercamiento al gótico puro por parte de Burton. Además, Returns no replicó el éxito comercial que supuso el estreno de 1989, ya que a pesar de contar con un capital de USD$ 80 millones, logró recaudar USD$ 266.822.711.

Batman Forever

Antes de pasar a recordar esta tercera entrega, más odiada que amada honestamente, hay que mencionar un factor clave para entender el camino que decidió seguir la productora. Los primeros 2 episodios de Batman tenía como calificación para mayores de 14 años. Más allá del éxito comercial que significó la primera y (el no tanto que fue) segunda parte, WB quiso que la nueva película del “Caballero Oscuro” llegase a un público más familiar y tuviera un mejor reconocimiento.

Uno de los primeros pasos que tomó la propietaria de los derechos cinematográficos del superhéroe fue que Tim Burton solo pasara a ser el productor de la cinta, relegando en su lugar a Joel Schumacher. Esta acción tuvo como consecuencia, entre otras cosas, que Michael Keaton decidiera no interpretar más a Bruce Wayne, lo que a priori podría entenderse como algo hasta provechoso, considerando que en ninguna de las entregas anteriores destacó.

En su lugar, WB apostó a ganador, ya que con el nuevo director se logró conseguir a un elenco que destacaba por su popularidad, concretando la participación de nombres como Val Kilmer, Nicole Kidman, Tommy Lee Jones y Jim Carrey. Además, la productora apostó a que fuera una película más colorida, que recordara al Batman de la serie televisiva de los 60, por lo que se debía dejar atrás el tono oscuro de Batman y Batman Returns.

Todo salió a la perfección. O casi.

Batman Forever logró conseguir suculentas cifras, que hicieron a Warner ir por una cuarta parte (uff, ya hablaremos de ella), pero cayó en algo esencial: Un pobre guion. Sin ser un desastre, la tercera parte no logra desarrollar a los enemigos del “Hombre Murciélago”, Dos Caras y El Acertijo (interpretados por Lee Jones y Carey, respectivamente). De hecho, da la sensación de que ambos son tremendamente desaprovechados y solo se dedican a hacer acciones bufonescas y que terminan por empañar la experiencia.

De más está decir que Val Kilmer, quien parecía un tipo idóneo para interpretar a Bruce Wayne, realiza un trabajo plano, sin matices, yendo a desempeños más aburridos que los del propio Michael Keaton.

Todos estos factores deben contar además con otro elemento con el que Warner Bros quiso ampliar su llegada a otros nichos: El debut de Robin en la franquicia cinematográfica. Chris O’Donnell fue el responsable de llevar el papel del héroe acróbata, pero definitivamente el papel no fue bien desarrollado, a pesar de contar con un momento clave, como lo es la muerte de su familia. Independiente de eso, es poco lo que se pudo rescatar del debut del colorido personaje en esta tercera parte.

Una cinta superficial que de todas formas logró destacar en varios aspectos, como lo fue un ambiente muy bien trabajado y que por algo lo llevó a ser candidata a tres premios Oscar. Con todo esto, contando sus altos y bajos, Batman Forever contó con un presupuesto de USD$ 100 millones y recaudó USD$ 336.529.144.

Batman & Robin

Llegamos adonde no queríamos. Tal parece ser que las cuartas partes en las películas de los superhéroes no son un buen presagio, si consideramos el fiasco que resultó ser Superman IV. Con todo un pronóstico alentar y tras una tercera entrega que, más allá de sus problemas, terminó siendo un éxito de taquilla, lo que ocurrió con esta nueva película del “Caballero de la Noche” resulta llamativo.

Batman & Robin terminó siendo un referente de cómo NO HACER cintas de superhéroes, cosechando críticas en diversos aspectos: Argumento, reparto, estética, entre otros. Es poco lo destacable de esta producción de Joel Schumacher, que fue mucho más allá de lo inocente y para todo público que resultó ser Forever.

George Clooney, Chris O’Donnell, Alicia Silverstone, Uma Thurman y Arnold Schwarzenegger formaron parte de una cinta que no logró cuajar, con una historia en la que Mr. Freeze (interpretado por el actor austríaco) buscaba congelar Ciudad Gótica y tratar de recuperar a su esposa. A ello, se suma la participación de un impresentable Bane (Jeep Swenson) que fue solo para el anecdotario.

Tan desastroso fue el trabajo de Schumacher que Batman & Robin consiguió 11 nominaciones a los Razzies, logrando la distinción como Peor Actriz gracias a Alicia Silverstone. Un fiasco total, en el que ni siquiera el trabajo en ambiente, como se hizo en Forever, logró evitar el descalabro.

No por nada, actores como Clooney se han mostrado avergonzados de haber trabajado en esta parte del “Caballero de la Noche”. Una obra que enterró por bastante tiempo al héroe y que dejó un patrón de cómo hacer este tipo de producciones malo (al poco tiempo recibimos joyas como Daredevil, por ejemplo), sin contar que Warner Bros no quiso explotar por un momento al “Hombre Murciélago” y dejó atrás proyectos como Batman Triumphant, cuyo guion ronda por la red y tiene mayor sentido que esta cinta.

Batman & Robin fue tan desastrosa que a pesar de contar con un mayor presupuesto que la tercera parte, recaudó cifras bajísimas para lo esperado. USD$ 125 millones fueron los que dispuso la compañía para llevar a cabo esta cinta, alcanzando USD$ 45.207.122.

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