Project Natick, el plan de Microsoft para instalar centros de datos en el mar

Project Natick, el plan de Microsoft para instalar centros de datos en el mar

El programa busca instalar cerca de las costas tanques con servidores.

Con el fin de aprovechar distintas ventajas que otorga la naturaleza, Microsoft está llevando a cabo un plan para sumergir centros de datos en el mar, denominado “Project Natick”, y que fue ideado por Sean James, especialista en esta área.

Según el blog oficial de la compañía de Redmond, el programa trata de instalar data centers cerca de las costas en donde habitan las personas. En detalle, se compone con un rack de servidores que están dentro de un tanque de 17 toneladas, que posee además un diámetro de 2,5 metros y que incluye nitrógeno.

La primera etapa de proyecto consistía en revisar estos contenedores, lo que arrojaron buenos resultados en cuanto a respuesta y refrigeración, por lo que Microsoft tiene en mente ocupar tanques 4 veces más grande. En esta fase inicial, el primer contenedor tuvo como nombre Leona Philpot, personaje de la saga Halo que, si recuerdan los seguidores de la franquicia, sufrió una quebradura de cuello al lanzarse a una piscina, quedando postrada en una silla de ruedas.

La empresa norteamericana tiene como propósito que Project Natick sea rentable y eficiente con el medio ambiente. El plan contempla que cada tanque tenga una duración de 20 años y que cada equipo que integre vaya siendo reciclado en lustros.

Si bien a varios podría parecerles extraño que se instalen tanques bajo el mar, lo interesante es que Microsoft ha tenido en consideración varios puntos claves. Primero, que las aguas y corrientes marinas otorgan una mejor refrigeración y permiten aprovechar las energías de las olas. Segundo, que al estar cerca de la población, el tiempo de respuesta es más eficiente. Y tercero, que es un método más difícil de ser vulnerado en el caso de un atentado.

Desde la compañía aseguran además que el principal desafío será el corregir cualquier eventualidad que ocurra a nivel de hardware, aunque en las primeras pruebas se utilizó la verificación mensual de un buzo, además de la revisión constante a distancia, a través de cámaras y otros dispositivos de vigilancia, que transmitían a las oficinas en Redmond.

Solo queda esperar cómo avanza el proyecto, que resulta interesante, pero también deja en entredicho lo que pasará a nivel de impacto medioambiental.

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